Mostrando entradas con la etiqueta Mensaje para los Jovenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mensaje para los Jovenes. Mostrar todas las entradas

sábado, junio 04, 2011

SECCION XV “El Noviazgo y el Matrimonio”


El vinculo de la familia es el más estrecho, el más tierno y sagrado de la tierra. Estaba destinado a ser una bendición  para la humanidad. Y lo es, siempre que el pacto matrimonial sea sellado con inteligencia, en el temor de Dios, y con la debida consideración de sus responsabilidades.
 (El Ministerio de Curación, pág. 275.) 433

148. EL AMOR VERDADERO                                                 

EL AMOR es un precioso don que recibimos de Jesús. El afecto puro y santo no es un sentimiento, sino un principio.  Los que son movidos por el amor verdadero no carecen de juicio ni son ciegos.  Enseñados por el Espíritu Santo, aman supremamente a Dios y su prójimo como a sí mismos.

Los que piensan en casarse deben pesar cada sentimiento y cada manifestación del carácter de la persona con quien se proponen unir su suerte.  Cada paso dado hacia el matrimonio debe ser acompañado de modestia, sencillez y sinceridad, así como del serio propósito de agradar y honrar a Dios.  El matrimonio afecta la vida ulterior en este mundo y en el venidero.  El cristiano sincero no hará planes que Dios no pueda aprobar.

PEDID CONSEJO

Si gozáis de la bendición de tener padres temerosos de Dios, consultadlos.  Comunicadles vuestras esperanzas e intenciones, aprended las lecciones que la vida les enseñó y os ahorraréis no pocas penas.  Sobre todo, haced de Cristo vuestro consejero. Estudiad su Palabra con oración.

Contando con semejante dirección, acepte la joven como compañero de la vida tan sólo a un hombre que posea rasgos de carácter puros y viriles, que sea diligente y rebose de aspiraciones, que sea honrado, ame a Dios y le tema.  Busque el joven como compañera que esté siempre a su lado a quien sea capaz de asumir su parte de las responsabilidades de la vida, y cuya influencia le ennoblezca, le comunique mayor refinamiento y le haga feliz en su amor. 434

"De Jehová viene la mujer prudente".* "El corazón de su marido está en ella confiado... Le da ella bien y no mal todos los días de su vida".*  "Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua.  Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bien aventurada; y su marido también la alaba" diciendo: "Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú sobrepasas a todas".*  El que encuentra una esposa tal "halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová"* (El misterio de curación, págs. 276, 277).

LA ELECCIÓN DE COMPAÑEROS

Los jóvenes cristianos deberían tener gran cuidado en la formación de amistades y en la elección de compañeros. Tened cuidado, no sea que lo que ahora creéis que es oro puro, se convierta en vil metal.  Las relaciones mundanas tienden a poner obstáculos en el camino de vuestro servicio a Dios, y muchas almas se arruinan por causa de uniones desdichadas, ya sean comerciales o matrimoniales, con aquellos a quienes nunca podrán elevar ni ennoblecer.  Los hijos de Dios no se deberían aventurar jamás en terreno prohibido.  El matrimonio entre creyentes e incrédulos está prohibido por Dios.  Pero con demasiada frecuencia el corazón no convertido sigue sus propios deseos, y se realizan matrimonios no sancionados por Dios (Fundamentals of Christian Education, pág. 500). 435

149. FORMAS ERRÓNEAS DE NOVIAZGO*

LA FALTA de firmeza y abnegación en tu carácter es un serio inconveniente para obtener una experiencia religiosa verdadera que no sea como la arena movediza. Se debería cultivar la firmeza y la integridad de propósito. Estas cualidades son positivamente necesarias para una vida cristiana de éxito. Si tienes integridad de alma no serás apartado de la rectitud. Ningún motivo será suficiente para moverte de la línea recta del deber; serás fiel y leal a Dios. Las protestas de afecto y amor, los anhelos de la amistad no te conmoverán para abandonar la verdad y el deber; no sacrificarás el deber a la inclinación.

Si tú, hermano mío, te sientes tentado a unir los intereses de tu vida a una niña joven, sin experiencia, cuya educación en los deberes comunes y prácticos de la vida diaria es verdaderamente deficiente, cometes un error; pero esta deficiencia es pequeña comparada con su ignorancia en cuanto a su deber para con Dios. No ha estado destituida de la luz; ha tenido privilegios religiosos, pero no ha sentido su desgraciada condición pecaminosa sin Cristo.

INFLUENCIA SOBRE LA EXPERIENCIA RELIGIOSA

Si en tu ceguera puedes retirarte repetidas veces de la reunión de oración, donde Dios se encuentra con su pueblo, para gozar de la sociedad de quien no ama a 436 Dios y no halla atractivos en la vida religiosa, ¿cómo puedes esperar que Dios haga prosperar semejante unión?

No te apresures. No se deberían estimular los matrimonios prematuros. Si tanto las señoritas como los jóvenes no respetan las demandas de Dios, si no prestan atención a las exigencias que los atan a la religión, corren el peligro de no prestar debida atención a los derechos del esposo o de la esposa. Es peligroso el hábito de estar frecuentemente en compañía de la persona de tu elección, y tanto más al precio del sacrificio de privilegios religiosos y de tus horas de oración; sufres una pérdida que no puedes soportar.

El hábito de permanecer levantado hasta una hora avanzada de la noche es corriente, pero no agrada a Dios, aun cuando los dos seáis cristianos. Estas horas inoportunas perjudican la salud, inhabilitan la mente para desempeñar los deberes del próximo día, y tienen la apariencia del mal. Hermano, espero que tengas suficiente respeto por ti mismo para evitar esta forma de noviazgo. Si sólo tienes en vista la gloria de Dios, procederás con deliberada prudencia. No permitirás que un sentimentalismo amoroso ciegue de tal modo tu visión que no puedas discernir los derechos que Dios tiene sobre ti como cristiano (Testimonies, tomo 3, págs. 44, 45).

LOS MATRIMONIOS PREMATUROS

No se han de favorecer los matrimonios tempranos. Un compromiso tan importante como el matrimonio y de resultados tan trascendentales no debe contraerse con precipitación sin la suficiente preparación, y antes se que las facultades intelectuales y físicas estén bien desarrolladas (El ministerio de curación, pág. 276). 437

150. EL CASAMIENTO CON LOS INCRÉDULOS

AMADA hermana L***: He sabido que Ud. piensa casarse con uno que no está unido con Ud. en la fe religiosa, y temo que Ud. no haya pesado cuidadosamente este asunto importante. Antes de dar un paso que ha de ejercer influencia sobre toda su vida futura, le ruego que estudie el asunto con oración y reflexión. ¿Resultará esta nueva relación en fuente de verdadera felicidad? ¿Le ayudará en la vida cristiana? ¿Agradará a Dios? ¿Será el suyo un ejemplo seguro para otros?

PRUEBAS DE AMOR

Antes de dar su mano en matrimonio, toda mujer debe averiguar si aquel con quien está por unir su destino es digno. ¿Cuál ha sido su pasado? ¿Es pura su vida? ¿Es de un carácter noble y elevado el amor que expresa, o es un simple cariño emotivo? ¿Tiene los rasgos de carácter que la harán a ella feliz? ¿Puede encontrar verdadera paz y gozo en su afecto? ¿Le permitirá conservar su individualidad, o deberá entregar su juicio y su conciencia al dominio de su esposo? Como discípulo de Cristo, no se pertenece; ha sido comprada con precio. ¿Puede ella honrar los requerimientos del Salvador como supremos? ¿Conservará su alma y su cuerpo, sus pensamientos y propósitos, puros y santos? Estas preguntas tienen una relación vital con el bienestar de cada mujer que contrae matrimonio. 438

Se necesita religión en el hogar. Unicamente ella puede impedir los graves males que con tanta frecuencia amargan la vida conyugal. Únicamente donde reina Cristo puede haber amor profundo, verdadero y abnegado. Entonces las almas quedarán unidas, y las dos vidas se fusionarán en armonía. Los ángeles de Dios serán huéspedes del hogar, y sus santas vigilias santificarán la cámara nupcial. Quedará desterrada la degradante sensualidad. Los pensamientos serán dirigidos hacia arriba, hacia Dios; y a él ascenderá la devoción del corazón.

RESULTADO DE LA DESOBEDIENCIA

El corazón anhela amor humano, pero este amor no es bastante fuerte, ni puro, ni precioso para reemplazar el amor de Jesús. Únicamente en su Salvador puede la esposa hallar sabiduría, fuerza y gracia para hacer frente a los cuidados, responsabilidades y pesares de la vida. Ella debe hacer de él su fuerza  y guía. Dése la mujer a Cristo antes que darse a otro amigo terrenal, y no forme ninguna relación que contraríe esto. Los que quieren disfrutar verdadera felicidad, deben tener la bendición del cielo sobre todo lo que poseen, y sobre todo lo que hacen. Es la desobediencia a Dios la que llena tantos corazones y hogares de infortunio. Hermana mía, a menos que quiera tener un hogar del que nunca se levanten las sombras, no se una con un enemigo de Dios.

Como quien habrá de encararse con estas palabras en el juicio, le suplico que considere el paso que se propone dar. Pregúntese: "¿Apartará un esposo incrédulo mis pensamientos de Jesús? ¿Ama los placeres más que a Dios? ¿No me inducirá a disfrutar las cosas en que él se goza?" La senda que conduce a la vida eterna, es penosa y escarpada. No tome sobre sí pesos adicionales que retarden su progreso... 439

Yo quiero advertirle su peligro antes que sea demasiado tarde.  Ud. escucha palabras dulces y agradables, y se siente inducida a creer que todo andará bien; pero no lee los motivos que inspiran esas hermosas frases.  Ud. no puede ver las profundidades de la perversidad oculta en el corazón.  Ud. no puede mirar detrás de las escenas, y discernir las trampas que Satanás está tendiendo para su alma, El quisiera inducirla a seguir una conducta que la haga fácilmente accesible, para disparar las saetas de la tentación contra Ud.  No le conceda la menor ventaja.  Mientras Dios obra sobre  la mente de sus siervos, Satanás obra por medio de los hijos de la desobediencia. No hay concordia entre Cristo y Belial. Los dos no pueden armonizar. Unirse con un incrédulo es ponerse en el terreno de Satanás. Ud. agravia al Espíritu de Dios y pierde el derecho a su protección. ¿Puede Ud. incurrir en tales desventajas mientras pelea la batalla por la vida eterna?

UN COMPROMISO ROTO

Tal vez Ud. diga: "Pero yo he dado mi promesa, ¿debo retractarla?" Le contesto: Si Ud. ha hecho una promesa contraria a las Sagradas Escrituras, por lo que más quiera retráctela sin dilación, y con humildad delante de Dios arrepiéntase de la infatuación que la indujo a hacer una promesa tan temeraria.  Es mucho mejor retirar una promesa tal, en el temor de Dios, que cumplirla y por ello deshonrar a su Hacedor.

Recuerde Ud. que tiene un cielo que ganar, una senda abierta a la perdición que rehuir.  Dios quiere decir lo que dice.  Cuando prohibió a nuestros primeros padres que comiesen del fruto del árbol del conocimiento, su desobediencia abrió las compuertas de la desgracia para todo el mundo.  Si andamos en forma que contraríe a Dios, él nos contrariará a nosotros. 440 Nuestra única seguridad consiste en rendir obediencia a todos sus requerimientos, cueste lo que cueste.  Todos están fundados en una sabiduría y un amor infinitos (Joyas de los testimonios, tomo 2, págs. 119-122).

ES ESENCIAL EL CRITERIO MADURO

El bien de la sociedad, así como los más elevados intereses de los estudiantes, exigen que no intenten ellos elegir un cónyuge para la vida mientras su propio carácter no esté aún desarrollado, su criterio no esté maduro, y se hallen al mismo tiempo privados del cuidado y la dirección de los padres...

Buena obra hacen los que tratan de escudar a la juventud contra la tentación y prepararla para una vida de utilidad.  Nos alegra ver en todas las instituciones de enseñanza un reconocimiento de la importancia de la sujeción propia y la disciplina entre los jóvenes.  Ojalá sean coronados de éxito los esfuerzos de tales educadores (Fundamentals of Christian Education, págs. 62, 63). 441

151. LA NECESIDAD DE CONSEJO Y DIRECCIÓN

EN ESTOS días de peligro y corrupción, los jóvenes están expuestos a muchas pruebas y tentaciones.  Muchos navegan en un puerto peligroso.  Necesitan un piloto, pero desdeñan aceptar la tan necesaria ayuda, porque se sienten competentes para guiar su barco y no se percatan de que está por estrellarse contra una roca oculta que puede hacer naufragar su fe y su felicidad.  Están cegados por el asunto del noviazgo y el matrimonio, y su principal preocupación es hacer su voluntad.  En este período, el más importante de su vida, necesitan un consejero y guía infalible.  Lo hallarán en la Palabra de Dios.  A menos que sean estudiantes diligentes de esa Palabra, cometerán graves errores que echarán a perder su felicidad y la de otros, tanto para la vida presente como para la futura.

Muchos tienen la tendencia a ser impetuosos y tercos. No han prestado oído al sabio consejo de la Palabra de Dios; no han batallado contra sí mismos y obtenido preciosas victorias, y su voluntad orgullosa e inflexible los ha apartado de la senda del deber y la obediencia.  Contemplad vuestra vida pasada, jóvenes amigos, y considerad fielmente vuestra conducta a la luz de la Palabra de Dios. ¿Habéis fomentado esa consideración concienzuda de vuestras obligaciones para con vuestros padres que la Biblia manda? ¿Habéis tratado con bondad y amor a la madre que os cuido desde la infancia?  ¿Habéis tenido en cuenta sus 442 deseos, o habéis causado dolor y tristeza a su corazón llevando a cabo vuestros propios planes y deseos? ¿Ha santificado vuestro corazón la verdad que profesáis y suavizado y subyugado vuestra voluntad? Si no, tenéis una obra minuciosa que hacer, para enmendar los males pasados.

UN GUÍA PERFECTO

La Biblia presenta una norma perfecta de carácter. Este libro sagrado, inspirado por Dios y escrito por hombres santos, es un guía perfecto en todas las circunstancias de la vida. Presenta distintamente los deberes de jóvenes y viejos. Si se hace de ella el guía de la vida, sus enseñanzas conducirán el alma hacia arriba. Elevarán la mente, mejorarán el carácter y darán gozo y paz al corazón. Pero muchos de los jóvenes han escogido ser sus propios guías y consejeros, y han tomado en sus manos sus propios casos. Tales jóvenes necesitan estudiar más detalladamente las enseñanzas de la Biblia. En sus páginas hallarán revelado cuál es su deber para con sus padres y sus hermanos en la fe. El quinto mandamiento reza: "Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da".* Y en otro lugar leemos: "Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo".*

Una de las señales de que estamos viviendo en los últimos días es que los hijos son desobedientes a sus padres, desagradecidos, sin santidad. La Palabra de Dios abunda en preceptos y consejos que mandan el respeto a los padres. Impresiona a los jóvenes con el sagrado deber de amar y tratar cariñosamente a los que los han guiado en la niñez y en la juventud hasta que llegaron a ser hombres y mujeres, y cuya paz y felicidad depende ahora en extenso grado de sus hijos. La Biblia no es vaga al respecto. No obstante, sus enseñanzas han sido grandemente descuidadas. 443

Los jóvenes tienen que aprender muchas lecciones, y la más importante es la de conocerse a sí mismos. Deberían tener ideas correctas en cuanto a sus obligaciones y deberes para con sus padres, y aprender continuamente en la escuela de Cristo a ser mansos y humildes de corazón. Al par de amar y honrar a sus padres, han de respetar también el criterio de los hombres de experiencia con quienes tienen relación en la iglesia.

UNA CONDUCTA HONORABLE

El joven que goza de la compañía de una joven para cuyos padres es desconocido, y conquista su amistad, no procede noble y cristianamente para con ella ni para con sus padres. Mediante relaciones y encuentros secretos podrá adquirir influencia sobre la mente de ella, pero al hacerlo, deja de manifestar esa nobleza e integridad de alma que ha de poseer todo hijo de Dios. Para lograr sus fines, proceden de un modo que no es franco ni está de acuerdo con la norma bíblica, y se muestran faltos de sinceridad para con aquellos que los aman y tratan de ser sus fieles guardianes. Los matrimonios contraídos bajo tales influencias no están de acuerdo con la Palabra de Dios. Quien puede apartar a una hija del deber, y confundir sus ideas en cuanto a los sencillos y positivos mandatos de Dios de obedecer y honrar a sus padres, no será tampoco fiel a sus obligaciones conyugales.

Se pregunta: "¿Con qué limpiará el joven su camino?"  y la respuesta es: "Con guardar tu palabra".* El joven que hace de la Biblia su guía, no tiene por qué equivocar la senda del deber y la seguridad. Ese bendito libro le enseñará a conservar su integridad de carácter, a ser sincero, a no practicar el engaño. "No hurtarás",* fue escrito por el dedo de Dios sobre tablas de piedra y no obstante, cuánto se practica y disculpa el robo secreto de los afectos. 444

Se mantiene un noviazgo engañoso con intercambio de cartas y entrevistas en secreto, hasta que los afectos de la persona carente de experiencia -y que no sabe hasta dónde pueden llegar estas cosas-, son transferidos de sus padres a una persona que manifiesta por su misma conducta que es indigna de su amor.  La Biblia condena toda clase de engaño, y exige la rectitud en toda circunstancia.  El que hace de la Biblia el guía de su juventud, la luz de su sendero, obedecerá sus enseñanzas en todas las cosas.  No violará una jota ni un tilde de la ley para llevar a cabo ningún fin, aunque por ello tenga que hacer grandes sacrificios.  Si cree en la Biblia, sabe que la bendición de Dios no descansará sobre él si se aparta del estricto camino de la rectitud.  Aunque por un tiempo parezca prosperar, segará ciertamente los frutos de sus actos.

La maldición de Dios descansa sobre muchas de las uniones inoportunas e inapropiadas que se forman en esta época del mundo.  Sería más excusable la conducta de muchos jóvenes de hoy, impulsados por su atracción mutua, si la Biblia dejara estos asuntos vaga e inciertamente alumbrados.  Pero los requerimientos de la Biblia no son órdenes a medias; demandan una pureza perfecta de pensamiento, de palabra y de acción.  Agradecemos a Dios porque su Palabra es una luz a los pies, y porque ninguno tiene por qué equivocar la senda del deber.  Los jóvenes deberían proponerse consultar sus páginas y escuchar sus consejos, pues se cometen siempre tristes errores al apartarse de sus preceptos.

LA NECESIDAD DE UN CRITERIO SANO

Si hay asunto que debiera considerarse con razonamiento sereno y criterio desapasionado, es el asunto del matrimonio. Si alguna vez se hace necesaria la 445 Biblia como consejera, es antes de dar un paso que ata a dos personas para toda la vida.  Pero el concepto dominante es que en este asunto han de guiar los sentimientos, y en demasiados casos el sentimentalismo amoroso toma el timón y guía hacia una ruina segura.  En esto los jóvenes muestran menos inteligencia que en cualquier otro asunto, y rehúsan atender razones.  El asunto del matrimonio parece tener sobre ellos un poder hechicero.  No se someten a Dios.  Sus sentidos están encadenados, y avanzan en secreto como si temiesen que alguien se interpusiera en sus planes.

La forma secreta en que se llevan a cabo tantos noviazgos y matrimonios es causa de mucha desgracia, cuyo pleno alcance sólo Dios conoce.  Muchos han hecho naufragar sus almas contra esta roca.  Cometen este error algunos cristianos profesos, que se destacan por su integridad y que parecen razonables en cuanto a cualquier otra cosa.  Manifiestan una voluntad decidida que la razón no puede hacer variar.  Los impulsos y sentimientos humanos los fascinan en tal forma que no sienten deseo de escudriñar la Biblia ni ponerse en íntima comunión con Dios.

Satanás sabe precisamente con qué elementos tiene que tratar, y despliega su sabiduría infernal en diversos ardides para hacer caer a las almas en la trampa de su ruina.  Observa cada paso que se da, y sugiere cosas que con frecuencia son seguidas antes que el consejo de la Palabra de Dios.  Esta red finamente tejida y peligrosa es preparada con habilidad para atrapar a los jóvenes e incautos.  Muchas veces podrá estar disimulada bajo una cubierta de luz, pero los que llegan a ser sus víctimas, se acarrean muchas tristezas.  Como resultado, vemos naufragios humanos por todas partes. 446

LOS PADRES DEBEN SER CONSULTADOS

¿Cuándo serán juiciosos nuestros jóvenes? ¿Hasta cuándo durará este proceder? ¿Consultarán los hijos tan sólo sus deseos e inclinaciones, indiferentes al consejo y al criterio de sus padres? Algunos parecen no dedicar jamás un pensamiento a los deseos y preferencias de sus padres, ni a su criterio maduro. El egoísmo ha cerrado la puerta de sus corazones al afecto filial. Es necesario despertar las mentes de los jóvenes en cuanto a este asunto. El quinto mandamiento es el único que lleva anexada una promesa, pero es considerado con ligereza y hasta positivamente ignorado por la pretensión del enamorado. El desprecio del amor de una madre y la falta de consideración al cuidado de un padre son pecados ya registrados contra muchos jóvenes.

Uno de los mayores errores relacionados con este asunto es que los jóvenes sin experiencia no quieren que sus afectos sean perturbados, que nadie se entrometa en su amor. Si ha habido alguna vez un asunto que necesite ser considerado desde todo punto de vista, es éste. La ayuda de la experiencia de otros y una consideración cuidadosa del asunto en todos sus aspectos, son cosas positivamente esenciales. Es un asunto tratado enteramente a la ligera por la mayoría de la gente.

Jóvenes amigos, pedid consejo a Dios y a vuestros padres temerosos de Dios. Orad por el asunto. Pesad cada sentimiento, y observad el desarrollo del carácter de la persona con quien pensáis ligar el destino de vuestra vida. El paso que estáis por dar es uno de los más importantes de vuestra vida, y no debierais darlo precipitadamente. Aunque podéis amar, no améis ciegamente. 

Examinad cuidadosamente las cosas para ver si vuestra vida matrimonial será feliz, o desavenida y 447 desgraciada.  Preguntaos: ¿Me ayudará esta unión a ir al cielo? ¿hará aumentar mi amor a Dios? ¿agrandará mi esfera de utilidad en esta vida?  Si estas reflexiones no presentan inconvenientes, avanzad en el temor de Dios.

Pero si se ha contraído un compromiso sin una comprensión plena del carácter de la persona con quien pensáis uniros, no creáis que el compromiso hace positivamente necesario que carguéis con el voto matrimonial y os liguéis para toda la vida con alguien a quien no podéis amar ni respetar.  Tened mucho cuidado al hacer un compromiso condicional; pero será mejor, mucho mejor, romper ese compromiso antes del matrimonio, que separarse después, como hacen muchos.

EL MODO DE TRATAR A LA MADRE ES UN ÍNDICE

El amor verdadero es una planta que necesita cultivo.  Pregúntese la mujer que desea una unión tranquila y feliz, y que quiere escapar a futuras desgracias y penas, antes de dedicar sus afectos: ¿Tiene madre mi novio? ¿Cuál es el sello de su carácter? ¿Reconoce él sus obligaciones para con ella? ¿Tiene en cuenta sus deseos y su felicidad?  Si no respeta y honra a su madre, ¿será respetuoso y cariñoso, bondadoso y atento con su esposa?  Cuando pase la novedad del matrimonio, ¿me seguirá amando? ¿Será paciente con mis errores, o será criticón, altivo y despótico? El verdadero afecto pasará por alto muchos errores; el amor no los discernirá.

NO HAY QUE CONFIAR EN LOS IMPULSOS

Los jóvenes confían demasiado en los impulsos. No deberían entregarse demasiado presto ni dejarse cautivar tan pronto por el exterior atrayente del objeto de su afecto.  El noviazgo tal cual se realiza en esta época es una farsa e hipocresía con la cual el enemigo de las almas tiene más que ver que el Señor.  Si en algo 448 se necesita el buen sentido es en esto, pero el hecho es que éste tiene poco que ver en el asunto.

Si los hijos tuviesen más familiaridad con sus padres, si les hiciesen confidencias y les confiaran sus gozos y penas, se ahorrarían muchos pesares futuros. Cuando se hallen perplejos ante el camino a seguir, exponga ante sus padres su punto de vista y pídanles consejo. ¿Quiénes mejor que sus piadosos padres podrán señalarles los peligros? ¿Quiénes mejor que ellos podrán comprender sus temperamentos especiales?

Los hijos cristianos apreciarán por encima de toda bendición terrenal el amor y la aprobación de sus padres piadosos. Estos pueden simpatizar con los hijos y orar por ellos y  con ellos para que Dios los proteja y guíe. Les indicarán, más que toda otra cosa, al Amigo y Consejero que se conmoverá por la sensación de sus flaquezas. Aquel que fue tentado en todo punto como nosotros, pero sin pecado, sabe cómo socorrer a los que son tentados (Review and Herald, enero 26, 1886).

EL AMOR DIVINO

En vuestra unión para toda la vida, vuestros afectos deben contribuir a vuestra felicidad mutua. Cada uno debe velar por la felicidad del otro. Tal es la voluntad de Dios para con vosotros. Mas aun que debéis confundiros hasta ser uno, ni el uno ni el otro debe perder su individualidad...

El alma que vive para Dios le tributa el mejor de sus afectos. ¿Se dirige la mayor parte de vuestro amor hacia Aquel que murió por nosotros? Si es así, vuestro amor recíproco será conforme al orden celestial (Joyas de los testimonios, tomo 3, págs. 95, 96). 449

152. EL MATRIMONIO PREMATURO

Los muchachos y las niñas contraen matrimonio sin amor y criterio maduros, sin sentimientos elevados y nobles,  y aceptan los votos matrimoniales completamente impulsados por sus pasiones juveniles...

PELIGRO DE AFECTOS PREMATUROS

Los afectos formados en la infancia han terminado frecuentemente en uniones desgraciadas, o separaciones vergonzosas. Rara vez han resultado felices las uniones tempranas, si han sido hechas sin el consentimiento de los padres. Deberían mantenerse sujetos los afectos juveniles hasta que llegue el tiempo en que la edad y la experiencia suficientes permitan libertarlos con honra y seguridad. Los que no se dejan sujetar están en peligro de vivir una vida desdichada. El joven que aún no ha pasado los veinte años es un pobre juez de la idoneidad de una persona tan joven como él para ser la compañera de su vida. Una vez que ha madurado su criterio, se contemplan atados uno a otro para siempre, y quizá sin condiciones para hacerse mutuamente felices. Entonces, en vez de tratar de sacar el mejor partido de su suerte, se hacen recriminaciones, la brecha se agranda hasta sentir completa indiferencia y despreocupación del uno hacia el otro. La palabra hogar no tiene nada de sagrado para ellos. Hasta su misma atmósfera está envenenada por palabras duras y amargos reproches (A Solemn Appeal, págs. 11, 12, Edición Signs Publishing Co. Ltd.). 450

153. MATRIMONIOS PRUDENTES E IMPRUDENTES

Los matrimonios prematuros son causa de una vasta cantidad de los males que existen hoy. Cuando se contrae matrimonio en un época demasiado temprana de la vida, no se fomenta la salud física ni el vigor mental. Se razona enteramente poco en cuanto a este asunto. Muchos jóvenes proceden por impulso. Con demasiada frecuencia dan precipitadamente este paso, que los afecta seriamente para bien o mal, que puede ser una bendición o una maldición para toda la vida. Muchos no quieren escuchar la voz de la razón o instrucción desde un punto de vista cristiano...

Hoy está el mundo lleno de miseria y pecado a consecuencia de los matrimonios mal concertados. En muchos casos se requieren sólo pocos meses para que el esposo o la esposa se percaten de que sus temperamentos nunca podrán armonizar, y el resultado es que reina en el hogar la discordia cuando sólo deberían existir el amor y la armonía del cielo.

Las discusiones por asuntos triviales cultivan un espíritu amargo. Los francos desacuerdos y los altercados sobre asuntos triviales causan indescriptible desdicha en el hogar, y separan a los que deberían estar unidos por los lazos del amor. Miles se han sacrificado a sí mismos, en alma y cuerpo, por causa de matrimonios imprudentes, y han descendido por la senda de la perdición. 451

EN YUGO DESIGUAL

Es cosa peligrosa formar una alianza mundana.  Satanás sabe bien que en la hora en que se consagra el matrimonio de muchos jóvenes de ambos sexos se cierra la historia de su experiencia religiosa y su utilidad.  Quizá por un tiempo se empeñen en vivir la vida cristiana, pero todos sus esfuerzos chocan con una influencia contraria a la suya.  En otro tiempo consideraban un privilegio hablar de su gozo y esperanza, pero pronto pierden la disposición para tratar este tema de conversación, sabiendo que aquel a quien han ligado su destino no se interesa en esas cosas.  Satanás los va rodeando así insidiosamente de una red de escepticismo, y se pierde de su corazón la fe en la preciosa verdad.

Satanás hace un esfuerzo premeditado por asegurar a los jóvenes en el pecado, pues así tiene asegurado al hombre.  El enemigo de las almas está lleno de intenso odio contra todo esfuerzo tendiente a influir en los jóvenes para que sigan la debida dirección.  Odia todo lo que dé un concepto correcto de Dios y de Cristo.  Dirige especialmente sus esfuerzos contra aquellos que se hallan favorablemente situados, para recibir la luz del cielo, pues sabe que cualquier movimiento de parte de ellos para ponerse en contacto con Dios les dará poder para resistir sus tentaciones.  Se presenta a los jóvenes con sus engañosos ardides, en forma de ángel de luz, y con demasiada frecuencia consigue llevarlos paso a paso fuera de la senda del deber.

LAS RELACIONES DEBIDAS

Las personas jóvenes que se relacionan con otras, pueden hacer de estas relaciones una bendición o una maldición.  Pueden edificarse, fortalecerse y bendecirse mutuamente, mejorando en conducta, temperamento 452  y conocimientos, o por el hecho de volverse descuidados e infieles bien pueden ejercer una influencia desmoralizadora (Youth's Instructor, agosto 10, 1899)

LOS MATRIMONIOS PRECIPITADOS

Satanás se ocupa constantemente en apresurar a lo jóvenes sin experiencia a contraer matrimonio.  Pero cuanto menos nos gloriemos en los matrimonios que se realizan ahora, tanto mejor.  Una vez comprendidos la naturaleza sagrada y los requisitos del matrimonio, el cielo lo aprobará y el resultado será la felicidad de ambas partes, y Dios será glorificado...

La verdadera religión ennoblece la mente, refina el gusto, santifica el criterio, y hace a su poseedor participante de la pureza y las influencias del cielo; acerca más a los ángeles y lo separa cada vez más a uno del espíritu y la influencia del mundo (Testimonies, tomo 2, págs. 252, 253).

SATANÁS INCITA A CONTRAER MATRIMONIO

Satanás se ocupa activamente en influir sobre aquellos que no se han de llevar bien, para que unan intereses.  El se regocija en esta obra, pues por ella puede producir más miseria e irremediable desgracia a la familia humana que si ejerciera toda su habilidad en cualquier otro sentido (Testimonies, tomo 2, págs. 248). 453

154. CASÁNDOSE Y DÁNDOSE EN MATRIMONIO

Dios ha colocado a los hombre en el mundo, y éstos tienen el privilegio de comer, beber, comerciar, casarse, y darse en matrimonio; no obstante, sólo es seguro hacer estas cosas en el temor de Dios.  Deberíamos vivir en este mundo teniendo en cuenta el mundo eterno.  El gran crimen en los matrimonios de los días de Noé era que los hijos de Dios formaban alianzas con las hijas de los hombres.  Los que profesaban reconocer y reverenciar a Dios se asociaban con quienes eran de corazón corrompido, y se casaban, sin distinción, con quienes querían.  Hay hoy día muchos que no tienen experiencia religiosa profunda y que harán exactamente las cosas que se hacían en los días de Noé.  Contraerán matrimonio sin considerar cuidadosamente el asunto ni orar al respecto.  Muchos aceptan los votos sagrados con tanta ligereza como si efectuasen una transacción comercial; el amor verdadero no es el motivo de la alianza.

INFATUACIÓN PROFANA

La idea del matrimonio parece tener un poder hechizante sobre la mente de muchos jóvenes. Dos personas llegan a conocerse, se enamoran ciegamente y cada una absorbe la atención de la otra.  Se oscurece la razón y se depone el criterio.  No quieren someterse a ningún consejo ni gobierno, sino que insisten en hacer su voluntad, indiferentes a las consecuencias. 454

La infatuación que los posee es como una epidemia o contagio que tiene que seguir su curso, y no parece haber forma de detener las cosas.  Quizá haya entre los que los rodean quienes se den cuenta de que si los interesados se unen en matrimonio serán desgraciados toda la vida.  Pero son vanos los ruegos y las exhortaciones.  Quizá se aminore y destruya por tal unión la utilidad de uno a quien Dios bendeciría en su servicio, pero el razonamiento y la persuasión son igualmente desatendidos.

Ningún efecto tiene lo que puedan decir los hombres y mujeres de experiencia, es impotente para cambiar la decisión a la cual los han conducido sus deseos.  Pierden el interés en la reunión de oración y en todo lo que pertenece a la religión.  Están cegados mutuamente y descuidan los deberes de la vida, cómo si fuesen asuntos de poca importancia.  Noche tras noche queman estos jóvenes el aceite de medianoche hablando: ¿acaso de cosas de interés solemne? ¡Oh, no!  De cosas frívolas, sin ninguna importancia.


LA VIOLACIÓN DE LAS LEYES DE LA SALUD Y LA MODESTIA

Los ángeles de Satanás montan guardia junto a aquellos que dedican buena parte de la noche a las entrevistas amorosas.  Si pudiesen ser abiertos sus ojos verían a un ángel tomando nota de sus palabras y actos.  Están violando las leyes de la salud y la modestia.  Sería mejor que reservaran algunas horas de noviazgo para su vida matrimonial.  Pero, por lo general, con el matrimonio termina toda devoción manifestada durante los días del noviazgo.

Esas horas nocturnas de disipación, en esta época de depravación, llevan frecuentemente a la ruina a las dos personas que se entregan a ellas.  Satanás se regocija, 455 y se deshonra a Dios cuando los hombres y las mujeres se deshonran a sí mismos.  El buen nombre del honor es sacrificado bajo el hechizo de esta ceguera, y no puede ser solemnizado el matrimonio de tales personas bajo la aprobación de Dios.  Se han casado porque la pasión los impulsó, y cuando haya pasado la novedad del asunto, empezarán a darse cuenta de lo que han hecho.  A los seis meses de haber hecho el voto, sus sentimientos han experimentado un cambio.  En la vida conyugal, cada uno ha llegado a conocer mejor el carácter del compañero escogido.  Cada uno descubre imperfecciones que no se veían durante la ceguera y locura de sus relaciones anteriores.  Las promesas hechas ante el altar ya no los ligan.  Como consecuencia de los matrimonios precipitados, hay, aun entre el pueblo profeso de Dios, separaciones, divorcios y gran confusión en la iglesia.

EL DESDÉN POR LOS CONSEJOS

Esta forma de casarse y darse en matrimonio es una de las tretas especiales de Satanás y casi siempre tienen éxito sus planes.  Experimento una sensación de la más penosa impotencia cuando las partes vienen a consultarme a este respecto.  Puedo decirles las palabras que Dios quiere que les diga; pero ellos ponen en duda cada punto, y defienden el buen criterio de sus propósitos, y finalmente los realizan.

Parecen no tener poder para vencer sus deseos e inclinaciones, y se quieren casar a toda costa.  No consideran con oración y cuidado el asunto, entregándose en las manos de Dios para ser guiados y manejados por su Espíritu.  No parecen tener presente el temor de Dios.  Creen entender plenamente el asunto, sin la sabiduría de Dios ni el consejo del hombre. 456

Cuando es demasiado tarde descubren que han cometido un error, y que han puesto en peligro su felicidad en esta vida y la salvación de sus almas.  No quisieron admitir que alguien, fuera de ellos, pudiese saber algo en cuanto al asunto, cuando si hubiesen aceptado los consejos, se habría ahorrado años de ansiedad y penas.  Pero son inútiles los consejos dados a aquellos que están resueltos a hacer su voluntad. A tales individuos, la pasión los hace pasar por encima de todas las barreras que puedan oponer la razón y el criterio.

CARACTERÍSTICAS DEL VERDADERO AMOR

El amor es una planta de origen celestial.  No es irrazonable, no es ciego.  Es puro y santo.  Pero la pasión del corazón carnal es enteramente otra cosa.  Mientras el amor puro hará intervenir a Dios en todos sus planes y estará en perfecta armonía con el Espíritu de Dios, la pasión será terca, irreflexiva, irrazonable, desafiante de toda sujeción, y hará un ídolo del objeto de su elección.

La gracia de Dios se mostrará en toda la conducta del que posee verdadero amor. La modestia, la sencillez, la sinceridad, la moralidad y la religión, caracterizarán cada paso hacia la alianza del matrimonio.  Los que tienen un dominio tal no se dejarán absorber por la relación con otra persona hasta el punto de perder el interés en la reunión de oración y en el culto religioso...

EN  BUSCA DE LA DIRECCIÓN DIVINA

Si los hombres y las mujeres tienen el hábito de orar dos veces al día antes de pensar en el matrimonio, deberían orar cuatro veces diarias cuando tienen en vista semejante paso. El matrimonio es algo que influirá en vuestra vida y la afectará tanto en este mundo 457 como en el venidero.  El cristiano sincero no llevará adelante sus planes en este sentido sin el conocimiento de que Dios aprueba su conducta.  No querrá escoger por sí mismo, sino sentirá que Dios debe escoger por él. No nos hemos de complacer a nosotros mismos, pues Cristo no lo hizo.  No quisiera que se entienda que hay que casarse con quien uno no ama.  Esto sería un pecado. Pero no se debería permitir que la imaginación y la naturaleza emotiva conduzcan a la ruina.  Dios requiere el corazón entero, los afectos supremos.

La mayoría de los matrimonios de nuestra época, y la forma en que se los realiza, hacen de ellos una de las señales de los últimos días.  Los hombres y las mujeres son tan persistentes, tan tercos, que Dios es dejado fuera del asunto.  La religión es dejada a un lado como si no tuviese parte que representar en esta cuestión solemne e importante.  Pero a menos que los que profesan creer en la verdad sean santificados por ella, exaltados en pensamiento y carácter, estarán ante Dios en una condición menos favorable que el pecador que nunca ha sido iluminado respecto a sus demandas (Review and Herald, septiembre 25, 1888). 458

155. LAS RESPONSABILIDADES DEL MATRIMONIO

HAN contraído matrimonio muchos que no han adquirido propiedad ni han recibido herencia. No poseían fuerza física ni energía mental para adquirir propiedad.  Precisamente ésos han tenido prisa por casarse, y han aceptado responsabilidades de las que no tenían noción.  No poseían sentimientos nobles y elevados, ni tenían idea precisa del deber de un esposo y padre, y de lo que les costaría proveer a las necesidades de una familia.  Y no manifestaron más cordura en el aumento de los miembros de su familia que en sus transacciones comerciales. . .

La institución del matrimonio fue ideada por el cielo para que fuese una bendición para el hombre: pero, en un sentido general, se ha abusado de ella en tal forma que ha llegado a ser una temible maldición.  La mayoría de los hombres y mujeres, al contraer matrimonio han procedido como si la única cuestión por resolver fuese la del amor mutuo.  Pero deberían darse cuenta de que en la relación matrimonial pesa sobre ellos una responsabilidad que va más lejos.  Deberían considerar si su descendencia tendrá salud física, y fuerza mental y moral.  Pero pocos han procedido de acuerdo con motivos superiores y con consideraciones elevadas que no podían fácilmente desechar, tales como de que la sociedad tiene derechos sobre ellos, que el peso de la influencia de su familia hará oscilar la balanza de la sociedad hacia arriba o hacia abajo (A Solemn Appeal, págs. 63, 64, Edición Signs Publishing Co. Ltd.). 459

156. EL BUEN CRITERIO Y EL DOMINIO PROPIO EN EL MATRIMONIO

Los que profesan ser cristianos no debieran contraer matrimonio hasta haber considerado el asunto cuidadosamente y con oración, desde un elevado punto de vista, para ver sí Dios puede ser glorificado por tal unión.  Luego deberían considerar el resultado de cada privilegio de la relación matrimonial, y tomar como base de cada acto el principio santificado.

PROVISIÓN PARA EL FUTURO

Antes de aumentar la familia deberían considerar si Dios será glorificado o deshonrado por el hecho de traer hijos al mundo.  Desde el principio y durante cada año de su matrimonio deberían tratar de glorificar a Dios con su unión.  Deberían considerar con toda calma qué provisión pueden hacer para sus hijos.  No tienen derecho de traer hijos al mundo que sean una carga para los demás. ¿Tienen una ocupación en la que pueden confiar para mantener a una familia, de modo que no lleguen más tarde a ser una carga para otros?  Si no la tienen cometen un crimen al traer hijos al mundo para que sufran por falta del cuidado debido, y de alimento y de ropa.

EL DOMINIO DE LA PASIÓN

En esta época disoluta y corrompida, no se consideran estas cosas.  Los deseos sensuales dominan, y no se someten, aunque el resultado de su dominio sea 460 la debilidad, la miseria y la muerte.  Las mujeres se ven obligadas a una vida de dificultades, dolores y sufrimientos, a causa de los deseos irrefrenables de los hombres que llevan el nombre de esposos, pero que con más justicia podrían llamarse brutos.  Las madres llevan una existencia miserable, cargando casi todo el tiempo un niño en los brazos y arreglándose como pueden para que todos tengan pan y ropa.  El mundo está lleno de esta miseria acumulada.

Hay poco amor verdadero, genuino y devoto.  Es muy rara esta preciosa virtud.  Se llama amor a la pasión. Más de una mujer ha visto ultrajada su delicada y tierna sensibilidad porque la relación del matrimonio permitió al que ella llamaba esposo, que la tratase brutalmente. Descubrió que su amor era de tan baja calidad, que la ofendía.

LA NECESIDAD DEL DOMINIO PROPIO

Muchas familias viven en un desgraciado estado, porque el esposo y padre permite que la parte animal de su naturaleza predomine sobre la intelectual y moral.  Como resultado se experimenta una sensación de languidez y depresión, pero rara vez se adivina que la causa sea el resultado de su conducta indebida.  Tenemos para con Dios solemnes obligaciones de mantener el espíritu puro y el cuerpo sano para que podamos ser un beneficio para la humanidad y prestar a Dios un servicio perfecto (Testimonies, tomo 2, págs. 380, 381). 461

157. EL EJEMPLO DE ISAAC

NADIE que tema a Dios puede unirse sin peligro con quien no le teme.  "¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?"* La felicidad y la prosperidad del matrimonio dependen de la unidad que haya entre los esposos; pero entre el creyente y el incrédulo hay una diferencia radical de gustos, inclinaciones y propósitos.  Sirven a dos señores, entre los cuales la concordia es imposible.  Por puros y rectos que sean los principios de una persona, la influencia de un cónyuge incrédulo tenderá a apartarla de Dios.

El que contrajo matrimonio antes de convertirse tiene después de su conversión mayor obligación de ser fiel a su cónyuge, por mucho que difieran en sus convicciones religiosas.  Sin embargo, las exigencias del Señor deben estar por encima de toda relación terrenal, aunque como resultado vengan pruebas y persecuciones.  Manifestada en un espíritu de amor y mansedumbre, esta fidelidad puede influir para ganar al cónyuge Incrédulo.  Pero el matrimonio de cristianos con infieles está prohibido en la Sagrada Escritura. El mandamiento del Señor dice: "No os unáis en yugo desigual con los incrédulos".*

Isaac fue sumamente honrado por Dios, al ser hecho heredero de las promesas por las cuales sería bendecida la tierra; sin embargo, a la edad de cuarenta años, se sometió al juicio de su padre cuando envió a un servidor experto y piadosos buscarle esposa.  Y el resultado de este casamiento, que nos es presentado en 462 las Escrituras, es un tierno y hermoso cuadro de la felicidad doméstica: "Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre".*

¡Qué contraste entre la conducta de Isaac y la de la juventud de nuestro tiempo, aun entre los que se dicen cristianos!  Los jóvenes creen con demasiada frecuencia que la entrega de sus afectos es un asunto en el cual tienen que consultarse únicamente a sí mismos, un asunto en el cual no deben intervenir ni Dios ni los padres.  Mucho antes de llegar a la edad madura, se creen competentes para hacer su propia elección sin la ayuda de sus padres.  Suelen bastarles unos años de matrimonio para convencerlos de su error; pero muchas veces es demasiado tarde para evitar las consecuencias perniciosas.  La falta de sabiduría y dominio propio que los indujo a hacer una elección apresurada agrava el mal hasta que el matrimonio llega a ser un amargo yugo.   Así han arruinado muchos su felicidad en esta vida y su esperanza de una vida venidera.

Si hay un asunto que debe ser considerado cuidadosamente, y en el cual se debe buscar el consejo de personas experimentadas y de edad, es el matrimonio; si alguna vez se necesita la Biblia como consejera, si alguna vez se debe buscar en oración la dirección divina, es antes de dar un paso que ha de vincular a dos personas para toda la vida.

Nunca deben los padres perder de vista su propia responsabilidad acerca de la futura felicidad de sus hijos.  El respeto de Isaac por el juicio de su padre era el resultado de su educación, que le había enseñado a amar una vida de obediencia.  Al mismo tiempo que Abrahán exigía a sus hijos que respetasen la autoridad paterna, su vida diaria daba testimonio de que esta autoridad no era un dominio egoísta o arbitrario, sino 463 que se basaba en el amor y procuraba su bienestar y dicha.

Los padres y las madres deben considerar que les incumbe guiar el afecto de los jóvenes, para que contraigan amistades con personas que sean compañías adecuadas.  Deberían sentir que, mediante su enseñanza y por su ejemplo, con la ayuda de la divina gracia, deben formar el carácter de sus hijos desde la más tierna infancia, de tal manera que sean puros y nobles y se sientan atraídos por lo bueno y verdadero.  Los que se asemejan se atraen mutuamente, y los que son semejantes se aprecian. ¡Plantad el amor a la verdad, a la pureza y a la bondad temprano en las almas, y la juventud buscará la compañía de los que poseen estas características!...

El amor verdadero es un principio santo y elevado, por completo diferente en su carácter del amor despertado por el impulso, que muere de repente cuando es severamente probado. Mediante la fidelidad al deber en la casa paterna, los jóvenes deben prepararse para formar su propio hogar.  Practique allí la abnegación propia, la amabilidad, la cortesía y la compasión del cristianismo.  El amor se conservará vivo en el corazón, y los que salgan de tal hogar para ponerse al frente de su propia familia, sabrán aumentar la felicidad de la persona a quien hayan escogido por compañero o compañera de la vida.  Entonces el matrimonio, en vez de ser el fin del amor, será su verdadero principio (Patriarcas y profetas, págs. 172-174).
(Mensaje para los Jóvenes de E. G. de White)

viernes, junio 03, 2011

SECCION XIV "Las Relaciones Sociales"


Por medio de las relaciones sociales el cristianismo se revela al mundo. Todo hombre y mujer que ha recibido la divina iluminación debe arrojar luz sobre el tenebroso sendero de aquellos que no conocen el mejor camino.  La influencia social, santificada por el Espíritu de Cristo, debe servir para llevar almas al Salvador (El ministerio de curación, pág. 479). 401

136. LA SOCIABILIDAD COMO MEDIO DE SALVAR A OTROS.

EL EJEMPLO de Cristo, al vincularse con los intereses de la humanidad, debe ser seguido por todos los que predican su Palabra y por todos los que han recibido el Evangelio de su gracia.  No hemos de renunciar a la comunión social.  No debemos apartamos los demás.  A fin de alcanzar a todas las clases, debemos tratarlas donde se encuentren. Rara vez nos buscarán por su propia iniciativa.  No sólo desde el púlpito han de ser los corazones humanos conmovidos por la verdad divina. Hay otro campo de trabajo, más humilde tal vez, pero tan plenamente promisorio. Se halla en el hogar de los humildes y en la mansión de los encumbrados; junto a la mesa hospitalaria, y en las reuniones de inocente placer social.

Como discípulos de Cristo, no nos mezclaremos con el mundo simplemente por amor al placer, o para participar de sus locuras.  Un trato tal no puede sino traer perjuicios.  Nunca debemos sancionar el pecado por  nuestras palabras o nuestros hechos, nuestro silencio o nuestra presencia.  Dondequiera que vayamos, debemos llevar a Jesús con nosotros, y revelar a otros cuan precioso es nuestro Salvador.  Pero los que procuran conservar su religión ocultándola entre paredes pierden preciosas oportunidades de hacer el bien. Mediante las relaciones sociales, el cristianismo se pone en contacto con el mundo. Todo aquel que ha recibido la iluminación divina, debe alumbrar la senda aquellos que no conocen la Luz de la vida.

Todos debemos llegar a ser testigos de Jesús. El poder social, santificado por la gracia de Cristo debe 402 ser aprovechado para ganar almas para el Salvador.  Vea el mundo que no estamos egoístamente absortos en nuestros propios intereses, sino que deseamos que otros participen de nuestras bendiciones y privilegios.  Dejémosle ver que nuestra religión no nos hace faltos de simpatía ni exigentes.  Sirvan como Cristo sirvió, para beneficio de los hombres, todos aquellos que profesan haberle hallado.
Nunca debemos dar al mundo la impresión falsa de que los cristianismo son un pueblo lóbrego y triste.  Si nuestros ojos están fijos en Jesús, veremos un Redentor compasivo, y percibiremos luz de su rostro.  Dondequiera que reine su Espíritu, morará la paz.  Y habrá también gozo, porque habrá una serena y santa confianza en Dios.

Los que siguen a Jesús le agradan cuando muestran que, aunque humanos, son partícipes de la naturaleza divina.  No son estatuas, sino hombres y mujeres vivientes.  Su corazón, refrigerado por los rocíos de la gracia divina, se abre y expande bajo la influencia del Sol de justicia.  Reflejan sobre otros, en obras iluminadas por el amor de Cristo, la luz que resplandece sobre ellos mismos (El Deseado de todas las gentes, págs 126, 127).

LAS RELACIONES INFLUYEN EN EL DESTINO
La Palabra de Dios recalca mucho la Influencia de las compañías, aun sobre los hombres y las mujeres.  ¡Cuánto mayor es su poder sobre la mente y el carácter de los niños y los jóvenes que están en pleno desarrollo!  Las compañías que traten, los principios adopten, los hábitos que adquieran, decidirán su utilidad aquí y su destino futuro (Consejos para los maestros, pág. 170).  403

137. LA SOCIABILIDAD Y LA CORTESÍA CRISTIANAS

EL PUEBLO de Dios no cultiva bastante la sociabilidad cristiana.  Esta rama de la educación no debiera descuidarse ni perderse de vista en nuestras escuelas.
Se debe enseñar a los alumnos que ellos no son átomos independientes, sino que cada uno es una hebra de hilo que ha de unirse con otras para completar una tela.  En ningún departamento puede ser dada esta instrucción con más eficacia que en el internado escolar.  Es allí donde los estudiantes están rodeados diariamente de oportunidades que, si las aprovechan les ayudarán en gran manera a desarrollar los rasgos sociales de su carácter. Pueden aprovechar de tal modo su tiempo y sus oportunidades que logren desarrollar un carácter que los hagan felices y útiles.  Los que se encierran en sí mismos y no están dispuestos a prestarse para beneficiar a otros mediante amigable compañerismo, pierden muchas bendiciones; porque merced al trato mutuo el entendimiento se pule y refina; por el trato social se formalizan relaciones y amistades que acaban en una unidad de corazón y en una atmósfera de amor agradables a la vista del cielo.

Especialmente aquellos que han gustado el amor de Cristo debieran desarrollar sus facultades sociales; pues de esta manera pueden ganar almas para el Salvador.  Cristo no debiera ser ocultado en sus corazones, encerrado como tesoro codiciado, sagrado y dulce, 404 que sólo ha de ser gozado por ellos; ni tampoco debieran ellos manifestar el amor de Cristo sólo hacia aquellos que les son más simpáticos. Se debe enseñar a los alumnos la manera de demostrar, como Cristo, un amable interés y una disposición sociable para con aquellos que se hallan en la mayor necesidad, aun cuando los tales no sean sus compañeros preferidos.  En todo momento y en todas partes, manifestó Jesús amante interés en la familia humana y esparció en derredor suyo la luz de una piedad alegre.  Se debe enseñar a los estudiantes a seguir sus pisadas.  Se les ha de enseñar a manifestar interés cristiano, simpatía y amor hacia sus compañeros jóvenes y a empeñarse en atraerlos a Jesús; Cristo debiera ser en sus corazones como un manantial de agua que brote para vida eterna, que refresque a todos aquellos con quienes tratan.

Es este ministerio voluntario y amante prestado a otros en momentos de necesidad el que Dios considera valioso.  De ésta manera, aun mientras asisten a la escuela, los alumnos pueden ser, si son fieles a su profesión, misioneros vivos para Dios.  Todo esto llevará tiempo; pero el tiempo así empleado es de provecho, porque así aprende el alumno a presentar el cristianismo al mundo.
Cristo no rehusó alternar con otros en trato amistoso.  Cuando era invitado a un banquete por un fariseo o un publicano, aceptaba la invitación.  En tales ocasiones cada palabra que pronunciaba tenía sabor de vida para sus oyentes, porque hacía de la hora de la comida una ocasión para impartir muchas lecciones preciosas adaptadas a sus necesidades.  De este modo Cristo enseñó a sus discípulos como debían conducirse cuando se hallasen en compañía tanto de los que no eran religiosos así como de los que lo eran (Joyas de los testimonios, tomo 2, págs. 438, 439). 405

138. PRINCIPIOS GUIADORES

EL CORAZÓN pertenece a Jesús.  El ha pagado precio infinito por el alma, e intercede ante el Padre como nuestro Mediador, y ruega, no como un peticionante, sino como un conquistador que  reclama lo que le pertenece. Es capaz de salvar hasta lo sumo, pues intercede constantemente por nosotros. El corazón  joven es una ofrenda preciosa, el don más valioso que puede presentarse a Dios. Todo lo que sois y toda la habilidad que poseéis proceden de Dios, como legado sagrado que debe devolverse como ofrenda santa y voluntaria. No podéis dar a Dios nada que no os haya dado primero. Cuando se entrega el corazón a Dios, se le da, pues, un don que él ha comprado y le pertenece.

Hay muchas cosas que exigen que la juventud dedique su tiempo, sus afectos y su fuerza.  Satanás clama a los jóvenes como su propiedad, y un vasto número, le entrega toda la capacidad y el talento que posee. El mundo reclama el corazón, pero el corazón pertenece a Aquel que lo redimió, Si es entregado al  mundo, se llenará de cuidados, de pena y de esperanzas defraudadas; se tornará impuro y corrompido. La entrega  de los afectos y el servicio de vuestro corazón al mundo sería la peor clase de robo, pues tales cosas pertenecen a Dios. No podéis dedicar con provecho vuestro corazón a la búsqueda de los placeres.

El enemigo de la justicia tiene preparada toda clase de placeres para los jóvenes de cualquier condición de vida; y estos  placeres no atraen solamente en las  406 ciudades populosas sino en cualquier lugar habitado por seres humanos.  Satanás se complace en tener a los jóvenes como soldados en sus filas.  El archienemigo sabe bien qué material tiene que manejar, y ha desplegado su sabiduría infernal para idear para la juventud costumbres y placeres que separen sus afectos de Jesucristo. . .

EL HIJO PRODIGO
La lección del hijo pródigo se ha dado para instrucción de la juventud.  En su vida de placer y prácticas pecaminosas, gasta su porción de la herencia, en costumbres disolutas.  Lo abandonan los amigos en un país extraño; viste harapos y está hambriento, anhelando hasta el alimento que desechan los cerdos.  Su última esperanza es regresar, penitente y humillado, a la casa de su padre, quien lo atrae nuevamente a su corazón, y es bien recibido y perdonado.  Muchos jóvenes están haciendo lo que él hizo, viviendo una vida indiferente, dedicada al placer, al derroche, abandonando la fuente de agua viva, la fuente del verdadero placer, y cavando para sí mismos cisternas rotas, que no pueden contener agua.

LA GENEROSA INVITACIÓN DE DIOS
Dios hace a cada joven la siguiente invitación: "Dame, hijo mío, tu corazón; * yo lo guardaré puro; satisfaré sus anhelos con verdadera felicidad".  Dios se complace en hacer felices a los jóvenes, y por eso quisiera que le entregasen el corazón a su cuidado para que sean mantenidas en condición sana y vigorosa todas las facultades del ser dadas por él.  Ellos poseen el don de vida dado por Dios.  El hace latir el corazón; él da fuerza a cada facultad.  El gozo puro no degradará ninguno de los dones de Dios.  Pecamos contra nuestro cuerpo y contra Dios cuando buscamos, placeres que 407 separan nuestros afectos de Dios. Los jóvenes han de tener en cuenta que han sido colocados en el mundo a prueba, para ver si tienen caracteres que los hagan aptos para vivir con los ángeles.
Cuando vuestros compañeros os instan a ir por sendas de vicio e insensatez, y los que os rodean os tientan a olvidar a Dios, a destruir las aptitudes que Dios os ha confiado, y a degradar todo lo que es noble en vuestra naturaleza, resistidlos.  Recordad que sois propiedad del Señor, comprados por precio: el sufrimiento y la agonía del Hijo de Dios. . .

El Señor Jesús reclama vuestro servicio.  El os ama.  Si dudáis de su amor, mirad al Calvario.  La luz que refleja la cruz muestra la magnitud de ese amor que ninguna lengua puede expresar.  "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama". * Mediante el estudio aplicado hemos de familiarizarnos con los mandamientos de Dios, y luego mostrar que somos sus hijos e hijas obedientes.

RODEADOS DE LAS MISERICORDIAS DE DIOS
Las misericordias de Dios os rodean en todo momento, y sería provechoso que consideraseis cómo y de dónde vienen cada día vuestras bendiciones. Despierten las preciosas bendiciones de Dios la gratitud en vosotros. No podéis contar las bendiciones de Dios, la constante bondad amorosa que os muestra, pues son tan numerosas como las refrescantes gotas de la lluvia.  Se ciernen sobre vosotros nubes de misericordia listas para precipitarse sobre vosotros.  Si queréis apreciar el valioso don de la salvación, seréis sensibles al refrigerio diario, a la protección y el amor de Jesús; seréis guiados por el camino de la paz. Contemplad las gloriosas cosas de Dios en la naturaleza, y elevad vuestro corazón en gratitud al Dador. 408

En el libro de la naturaleza hay material de estudio provechoso para la mente.  No seáis desagradecidos ni indiferentes.  Abrid los ojos de vuestro entendimiento; ved la hermosa armonía de las leyes de Dios en la naturaleza y atemorizaos y reverenciad a vuestro Creador, el Gobernante supremo del cielo y la tierra.  Contempladlo, con los ojos de la fe, inclinándose amoroso hacia vosotros, diciéndoos con compasión: "Hijo mío, hija mía, dame tu corazón".  Entregaos a Jesús, y luego podréis decir con corazón agradecido: "Yo sé que mi Redentor vive".* Vuestra fe en Jesús dará fuerza a cada propósito, y estabilidad al carácter.

Toda vuestra felicidad, vuestra paz, vuestro gozo y vuestro éxito en esta vida, dependen de la genuina y confiada fe en Dios. Esta fe inspirará verdadera obediencia a los mandamientos de Dios.  Vuestro conocimiento y fe en Dios son el más poderoso freno contra toda mala práctica, y el motivo de todo bien. Creed en Jesús como Aquel que perdona vuestros pecados, que quiere que seáis felices en las mansiones que ha ido a preparar para vosotros.  El quiere que viváis en su presencia; que tengáis vida eterna y una corona de gloria (Youth's Instructor, enero 5, 1887). 409

139. LA INFLUENCIA DE LAS COMPAÑÍAS

ES INEVITABLE que los jóvenes tengan compañías, y necesariamente sentirán su influencia.  Hay misteriosos vínculos que ligan las almas, de manera que el corazón de uno responde al corazón del otro.  El uno adopta inconscientemente las ideas, los sentimientos y el espíritu del otro.  Este trato puede ser una bendición o una maldición.  Los jóvenes pueden ayudarse y fortalecerse mutuamente, mejorando en conducta, disposición y conocimientos; o permitirse llegar a ser descuidados e infieles, ejerciendo así una influencia desmoralizadora.

La elección de compañías es un asunto que los estudiantes deben aprender a considerar seriamente.  Entre los jóvenes que asisten a nuestras escuelas, se hallarán siempre dos clases: los que procuran agradar a Dios y obedecer a sus maestros, y los que están llenos de un espíritu de desobediencia.  Si los jóvenes van con la multitud para hacer mal, su influencia se sumará a la del adversario de las almas, y contribuirá a extraviar a los que no albergaron principios de fidelidad inquebrantable.
Se ha dicho con verdad: "Dime con quién andas, y te diré quién eres".  Los jóvenes no comprenden cuán sensiblemente quedan afectados su carácter y su reputación por su elección de compañías.  Uno busca la compañía de aquellos cuyos gustos, hábitos y prácticas congenian con los suyos. 

El que prefiere la sociedad 410 de los ignorantes y viciosos a la de los sabios y buenos, demuestra que su propio carácter es deficiente. Puede ser que al principio sus gustos y hábitos sean completamente diferentes de los gustos y hábitos de aquellos cuya compañía procura; pero a medida que trata con esta clase, cambian sus pensamientos y sentimientos; sacrifica los buenos principios, e insensible, aunque inevitablemente, desciende al nivel de sus compañeros.  Como un arroyo adquiere las propiedades del suelo donde corre, los principios y hábitos de los jóvenes se tiñen invariablemente del carácter de las compañías que tratan. . .

LA MEDIDA DE LA FUERZA
La fuerza de carácter consiste en dos cosas: la fuerza de voluntad y el dominio propio. Muchos jóvenes consideran equivocadamente la pasión fuerte y sin control como fuerza de carácter; pero la verdad es que el que es dominado por sus pasiones es un hombre débil. La verdadera grandeza y nobleza del hombre se mide por su poder de subyugar sus sentimientos, no por el poder que tienen sus sentimientos de subyugarlo a él.  El hombre más fuerte es aquel que, aunque sensible al maltrato, refrena sin embargo la pasión y perdona a sus enemigos.

Dios nos ha dado fuerza intelectual y moral, pero en extenso grado, cada uno es arquitecto de su propio carácter. Cada día la estructura se acerca más a su terminación. La Palabra de Dios nos amonesta  a prestar atención a cómo edificamos, a cuidar de que nuestro edificio esté fundado en la roca eterna. Se acerca el momento en que nuestra obra quedará velada tal cual es. Ahora es el momento en que toda han de cultivar las aptitudes que Dios les ha dado formar un carácter que los haga útiles aquí y les permita alcanzar la vida superior más allá. 411

La fe en Cristo como Salvador personal dará fuerza y solidez al carácter. Los que tienen verdadera fe en Cristo serán serios, recordando que el ojo de Dios los ve, que el Juez de todos los hombres pesa el valor moral, que los seres celestiales observan qué clase de carácter están formando.
La razón por la cual los jóvenes cometen tan graves errores, reside en que no aprenden por la experiencia de los que han vivido más que ellos. Los estudiantes no pueden deshacerse con escarnio o ridículo de los consejos e instrucciones de los padres y maestros. Deben apreciar toda lección, comprendiendo al mismo tiempo su necesidad de una enseñanza más profunda de la que puede dar cualquier ser humano. Cuando mora Cristo en el corazón por la fe, su Espíritu llega a ser un poder que purifica y vivifica el alma. Cuando la verdad está en el corazón no puede dejar de ejercer una influencia correctora sobre la vida...

Recuerden los alumnos que están lejos de sus hogares y no ya bajo la influencia directa de sus padres, que el ojo de su Padre celestial los ve.  El ama a los jóvenes. Conoce sus necesidades y comprende sus tentaciones. Ve en ellos grandes posibilidades y está dispuesto a ayudarles a alcanzar la más alta norma, si ellos quieren comprender su necesidad y pedirle ayuda.
Alumnos, noche y día las oraciones de vuestros padres ascienden a Dios en vuestro favor; día tras día os sigue su interés lleno de amor.  Escuchad sus súplicas y amonestaciones, y resolved que por todo medio a vuestro alcance, os elevaréis por encima del mal que os rodea. No podéis discernir cuán insidiosamente obrará el enemigo para corromper vuestra mente y vuestros hábitos, y desarrollar en vosotros principios incorrectos. 412

Tal vez no veáis peligro real en dar el primer paso hacia la frivolidad y la búsqueda de placeres, y penséis que cuando deseéis cambiar vuestra conducta podréis hacer el bien tan fácilmente como antes de entregaros a hacer el mal. Pero esto es un error. Por la elección de malos compañeros, muchos han sido desviados, paso a paso de la senda de la virtud a profundidades de desobediencia y disipación a las cuales consideraban una vez que les era imposible descender.

El alumno que cede a la tentación debilita su influencia para el bien, y el que por una conducta equivocada llegue a ser agente del adversario de las almas, deberá rendir a Dios cuenta de la parte que haya desempeñado en poner piedras de tropiezo en el camino ajeno. ¿Por qué habrán de vincularse los alumnos con el gran apóstata? ¿Por qué llegarán a ser sus agentes para tentar a otros? ¿Por qué no estudiarán más bien, para ayudar y alentar a sus condiscípulos y sus maestros?  Tienen el privilegio de ayudar a sus maestros a llevar las cargas y a arrostrar las perplejidades que Satanás quisiera hacer desalentadoramente pesadas y penosas.  Pueden crear una atmósfera de utilidad y alegría. Todo alumno puede tener la satisfacción de saber que ha estado de parte de Cristo, manifestando respeto por el orden, la diligencia y la obediencia, y negándose a poner una jota de su habilidad o influencia en favor del gran enemigo de todo lo bueno y elevador.

El alumno que tiene concienzuda consideración por la verdad y un verdadero concepto del deber, puede hacer mucho para influir en sus condiscípulos en favor de Cristo.  Los jóvenes que están uncidos con el Salvador no serán indisciplinados; no estudiarán su propio placer egoísta y su satisfacción.  Debido a que son uno en espíritu con Cristo, serán uno con Cristo 413 en acción.  Los alumnos mayores de nuestras escuelas deben recordar que está en su poder amoldar los hábitos y prácticas de los estudiantes menores; y deben procurar sacar el mejor partido de toda oportunidad.  Resuelvan no entregar por su influencia a sus compañeros en manos del enemigo.
Jesús será el auxiliador de todos lo que ponen su confianza en él.  Los que están relacionados con Cristo tienen la felicidad a su disposición.  Siguen la senda por la cual los guía su Salvador, crucificando por causa de él la carne, con sus afectos y concupiscencias.  Han edificado sus esperanzas en Cristo, y las tormentas de la tierra son impotentes para apartarlos del seguro fundamento.

LA SEGURIDAD Y LA FIDELIDAD
Os incumbe a vosotros, jóvenes y señoritas, decidir si queréis llegar a ser dignos de confianza y fieles, listos y resueltos para decidiros por lo correcto en todas las circunstancias. ¿Deseáis formar hábitos correctos?  Entonces, buscad la compañía de los que son sanos en lo moral, cuyo ideal tiende hacia lo que es bueno.  Las preciosas horas del tiempo de gracia os son concedidas para que podáis eliminar todo defecto del carácter, y esto debéis procurar hacerlo, no sólo a fin de obtener la vida eterna, sino para ser útiles en esta vida.  Un buen carácter es un capital de más valor que el oro o la plata. 

 No lo afectan los pánicos ni los fracasos, y en aquel día en que serán barridas las posesiones terrenales, os producirá ricos dividendos.  La integridad, la firmeza y la perseverancia, son cualidades que todos deben procurar cultivar fervorosamente; porque invisten a su poseedor con un poder irresistible, un poder que le hará fuerte para hacer el bien, fuerte para resistir el mal y para soportar la adversidad. 414

El amor a la verdad y un sentido de la responsabilidad de glorificar a Dios, son los incentivos más poderosos para perfeccionar el intelecto.  Con este impulso en acción, el estudiante no puede ser trivial... Será siempre fervoroso.  Estudiará como bajo los ojos de Dios, sabiendo que todo el cielo está alistado en la obra de su educación.  Llegará a ser de mente noble, generoso, bondadoso, cortés, semejante a Cristo, eficiente. Su corazón y su mente obrarán en armonía con la voluntad de Dios (Consejos para los maestros, págs. 170-174). 415

140. LA INFLUENCIA

LA VIDA de Cristo era de una influencia siempre creciente, sin límites; una influencia que lo ligaba a Dios y a toda la familia humana.  Por medio de Cristo, Dios ha investido al hombre de una influencia que le hace imposible vivir para sí.  Estamos individualmente vinculados con nuestros semejantes, somos una parte del gran todo de Dios y nos hallamos bajo obligaciones mutuas.  Ningún hombre puede ser independiente de sus prójimos, pues el bienestar de cada uno afecta a los demás.  Es el propósito de Dios que cada uno se sienta necesario para el bienestar de los otros y trate de promover su felicidad.

Cada alma está rodeada de una atmósfera propia, una atmósfera que puede estar cargada del poder vivificador de la fe, el valor y la esperanza, y endulzada por la fragancia del amor. O puede ser pesada y fría con la bruma del descontento y el egoísmo, o estar envenenada con la contaminación fatal de un pecado acariciado.  La atmósfera que nos rodea afecta inconscientemente a toda persona con la cual nos relacionamos.

NUESTRA RESPONSABILIDAD
Es ésta una responsabilidad de la que no nos podemos librar.  Nuestras palabras, nuestros actos, nuestro vestido, nuestra conducta, hasta la expresión de nuestro rostro, tienen influencia.  De la impresión así hecha dependen resultados para bien o para mal, que ningún hombre puede medir. Cada impulso impartido 416 de ese modo es una semilla sembrada que producirá su cosecha.  Es un eslabón de la larga cadena de los acontecimientos humanos, que se extiende hasta no sabemos dónde.  Si por nuestro ejemplo ayudamos a otros a desarrollar buenos principios, les damos poder para hacer el bien.  Ellos a su vez ejercen la misma influencia sobre otros, y éstos sobre otros más.  De este modo, miles pueden ser bendecidos por nuestra influencia inconsciente.
Arrojad una piedrecita al lago, y se formará una onda, y otra y otra, y a medida que crecen éstas, el círculo se agranda hasta que llega a la costa misma.  Lo mismo ocurre con nuestra influencia.  Más allá del alcance de nuestro conocimiento o dominio, obra en otros como una bendición o una maldición.

El carácter es poder.  El testimonio silencioso de una vida sincera, abnegada y piadosa, tiene una influencia casi irresistible.  Al revelar en nuestra propia vida el carácter de Cristo, cooperamos con él en la obra de salvar almas.  Solamente revelando en nuestra vida su carácter, podemos cooperar con él.
Y cuanto más amplia es la esfera de nuestra influencia, mayor bien podemos hacer. Cuando los que profesan servir a Dios sigan el ejemplo de Cristo practicando los principios de la ley en su vida diaria; cuando cada acto dé testimonio de que aman a Dios más que a todas las cosas y a su prójimo como a sí mismos, entonces la iglesia tendrá poder para conmover al mundo (Palabras de vida del gran Maestro, págs. 318-320). 417

141. LA ELECCIÓN DE LOS COMPAÑEROS

DEBERIAMOS escoger la sociedad más favorable a nuestro progreso espiritual, y sacar provecho de toda ayuda que esté a nuestro alcance, pues Satanás pondrá muchos obstáculos a nuestro progreso hacia el cielo para hacerlo lo más difícil posible.  Quizá nos hallemos en situaciones molestas, pues muchos no pueden estar en el ambiente que quisieran, pero no debemos exponernos voluntariamente a influencias desfavorables para la formación del carácter cristiano.  Cuando el deber nos llama a hacer esto, debiéramos orar y velar doblemente para que, por la gracia de Cristo, nos mantengamos incorruptos.

Lot escogió a Sodoma como lugar de residencia porque se preocupó más de las ventajas temporales que iba a lograr que de las influencias morales que lo rodearían a él y a su familia. ¿Qué ganó en lo que a las cosas de este mundo se refiere?  Fueron destruidas sus propiedades, algunos de sus hijos perecieron en la destrucción de la impía ciudad, su esposa se convirtió en una estatua de sal por el camino, y él mismo se salvó "así como por fuego".  Y no terminan aquí lo malos resultados de su elección egoísta; la corrupción moral del lugar estaba tan entretejida con el carácter de sus hijos, que no pudieron distinguir entre el bien y el mal, el pecado y la rectitud (Signs of the Times, mayo 29, 1884). 418

142. LA REGLA DE ORO

EN NUESTRO trato con otros, pongámonos en su lugar.  Comprendamos sus sentimientos, sus dificultades, sus chascos, sus gozos y sus pesares.  Identifiquémonos con ellos; luego tratémoslos como quisiéramos que nos trataran a nosotros si cambiásemos de lugar con ellos.  Esta es la regla de la verdadera honradez. Es otra manera de expresar esta ley: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".* Es la médula de la enseñanza de los profetas, un principio del cielo.  Se desarrollará en todos los que se preparan para el sagrado compañerismo con él.

La regla de oro es el principio de la cortesía verdadera, cuya ilustración más exacta se ve en la vida y el carácter de Jesús. ¡Oh! ¡qué rayos de amabilidad y belleza se desprendían de la vida diaria de nuestro Salvador! ¡Qué dulzura emanaba de su misma presencia!  El mismo espíritu se revelará en sus hijos. Aquellos con quienes mora Cristo serán rodeados de una atmósfera divina.  Sus blancas vestiduras de pureza difundirán la fragancia del jardín del Señor.  Sus rostros reflejarán la luz de su semblante, que iluminará la senda para los pies cansados e inseguros.

Nadie que tenga el ideal verdadero de lo que constituye un carácter perfecto dejará de manifestar la simpatía y la ternura de Cristo.  La influencia de la gracia debe ablandar el corazón, refinar y purificar los sentimientos, impartir delicadeza celestial y un sentido de lo correcto (El discurso maestro de Jesucristo, pág. 114). 419

143. LA VERDADERA CORTESÍA

EL SEÑOR Jesús nos pide que reconozcamos los derechos de cada ser humano.  Hemos de considerar los derechos sociales de los hombres y sus derechos como cristianos.  A todos debemos tratar con amenidad y delicadeza, como hijos e hijas de Dios.
El cristianismo hará de todo hombre un cumplido caballero.  Cristo fue cortés aun con sus perseguidores; y sus discípulos verdaderos manifestarán el mismo espíritu.  Mirad a Pablo cuando compareció ante los magistrados.  Su discurso ante Agripa es dechado de verdadera cortesía y de persuasiva elocuencia.  El Evangelio no fomenta la cortesía formalista, tan corriente en el mundo, sino la cortesía que brota de la verdadera bondad del corazón.

El cultivo más esmerado del decoro externo no basta para acabar con el enojo, el juicio implacable y la palabra inconveniente.  El verdadero refinamiento no traslucirá mientras se siga considerando al yo como objeto supremo.  El amor debe residir en el corazón.  Un cristiano cabal funda sus motivos de acción en el amor profundo que tiene por el Maestro.  De las raíces de su amor a Cristo brota un interés abnegado por sus hermanos.  El amor comunica al que lo posee gracia, decoro y gentileza en el modo de portarse. Ilumina el rostro y modula la voz; refina y eleva al ser entero (El ministerio de curación, pág. 390). 420

LA NECESIDAD DE LA VERDADERA CORTESÍA
Existe la mayor necesidad de que los hombres y las mujeres que conocen la voluntad de Dios aprendan a ser obreros de éxito en su causa.  Debieran ser personas cultas, de entendimiento, que no tengan el engañoso brillo exterior y la sonrisa afectada del mundano, sino la finura y la verdadera cortesía que sabe a cielo, que cada cristiano deberá tener si quiere ser participante de la naturaleza divina.  La falta de la verdadera dignidad y cortesía cristianas en las filas de los observadores del sábado testifica contra nosotros como pueblo, y hace de la verdad que nosotros profesamos algo de sabor desagradable.  La obra de la educación de la mente y de los modales puede ser desarrollada hasta alcanzar la perfección.  Si aquellos que profesan la verdad no aprovechan ahora sus privilegios y oportunidades de crecer y llegar a la estatura de hombres y mujeres en Cristo Jesús no honrarán la causa de la verdad ni a Cristo (Testimonies, tomo 4, págs. 358, 359).

LA ELECCIÓN DE COMPAÑEROS
Los jóvenes que están en armonía con Cristo elegirán compañeros que les ayudarán a hacer el bien, rehuirán la sociedad de los que no les presten ayuda en el desarrollo de los buenos principios y nobles propósitos.  En todo lugar se hallarán jóvenes cuya mente se ha formado en un molde inferior.  Cuando se vean en compañía de esta clase, los que se han puesto sin reserva de parte de Cristo se mantendrán firmes, inducidos por aquello que la razón y la conciencia les dice que es correcto (Consejos para los maestros, pág. 174). 421

144. RECHAZAD LAS RELACIONES MUNDANAS

Los jóvenes deberían considerar seriamente cuál ha de ser el propósito y la obra de su vida y echar el cimiento en una forma tal, que sus hábitos estén libres de mancha de corrupción.  Si quieren hallarse en condición de influir sobre otros, deben tener confianza en sí mismos.  El nenúfar del lago hunde sus raíces bien abajo de la superficie de la basura y el cieno, y por su tallo poroso absorbe los elementos que han de contribuir a su desarrollo y a que saque a la luz su flor inmaculada para que repose pura sobre el seno del lago.  Rechaza todo lo que empañaría y echaría a perder su inmaculada belleza.

Del nenúfar podemos aprender una lección: aunque estemos rodeados de influencias que tiendan a corromper la moral y arruinar el alma, podemos negarnos a ser corrompidos, y colocarnos donde las malas compañías no puedan dañar nuestro corazón.  Individualmente, los jóvenes deberían buscar la compañía de aquellos que con paso firme avanzan trabajosamente hacia arriba.  Deberían esquivar la sociedad de aquellos que absorben toda mala influencia, que son inactivos, y no tienen un ardiente deseo de alcanzar una elevada norma de carácter, en quienes no se puede confiar como personas fieles a los principios.  Procuren los jóvenes relacionarse con los que temen y aman a Dios, pues estos caracteres firmes y nobles son los representados por el nenúfar que abre su flor pura en el seno del lago.  Rehusan dejarse modelar por las 422 influencias que serían desmoralizadoras y sólo recogen para sí aquello que les ayudará a desarrollar un carácter puro y noble.  Tratan de conformarse al modelo divino (Youth's Instructor, enero 5, 1893).

NUESTRAS PALABRAS COMO FUENTE DE AYUDA

Poco se conversa entre los cristianos en cuanto a los preciosos capítulos de su experiencia.  La obra de Dios es perjudicada y Dios es deshonrado por el abuso que se hace del talento del habla.  El corazón alimenta celos, suspicacia y egoísmo, y las palabras muestran la corrupción interior.  Muchos que invocan el nombre de Cristo, piensan y hablan cosas malas.  Rara vez mencionan éstos la bondad, la misericordia y el amor de Dios manifestado al dar a su Hijo por el mundo.  El lo ha hecho por nosotros, ¿y no deberíamos expresar nuestro amor y gratitud? ¿No deberíamos tratar de que nuestras palabras sean una fuente de ayuda y estímulo mutuos en nuestra experiencia cristiana?  Si amamos verdaderamente a Cristo, lo glorificaremos con nuestras palabras.  Los incrédulos se sienten a menudo culpables al escuchar las palabra puras de alabanza y gratitud a Dios (Review and Herald, enero 25, 1898).

NUESTRA INFLUENCIA
El ejemplo y la conducta del cristiano, lo mismo que sus palabras, deberían ser de tal naturaleza que despierten en el pecador el deseo de acudir a la Fuente de la vida (Review and Herald, noviembre 29, 1887). 423

145. LA CONVERSACIÓN ELEVADA

LAS personas más versadas en ciencias no son siempre los más eficaces instrumentos de Dios.  Hay muchos que son puestos a un lado, y ven que ocupan su lugar los que han tenido menos ventajas para obtener conocimientos mediante los libros, porque estas personas tienen un conocimiento de las cosas prácticas que es esencial para los usos de la vida diaria, mientras que aquellos que se consideran instruidos dejan a menudo de aprender, son demasiado confiados en sí mismos y no quieren ser enseñados, ni siquiera por Jesús, que fue el mayor maestro que jamás conociera el mundo.
Los que han crecido y se han desarrollado, cuyo raciocinio ha sido mejorado por la investigación profunda de las Escrituras para conocer la voluntad de Dios, ocuparán puestos de utilidad, porque la Palabra de Dios ha tenido entrada en su vida y carácter.  La Biblia debe hacer su obra peculiar, aun hasta partir las coyunturas y tuétanos y discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.  La Palabra de Dios debe constituir el alimento por medio del cual el cristiano debe fortalecerse en espíritu e intelecto, para batallar por la verdad y la justicia.

LA RAZÓN DE LAS NORMAS BAJAS
¿Por qué es que nuestros jóvenes, y aun las personas de mayor edad, caen tan pronto en la tentación y el pecado?  Es porque no estudian la Palabra de Dios ni meditan en ella como debieran.  Si la apreciaran habría una rectitud interior, una fuerza de espíritu que 424 resistiría las tentaciones de Satanás al mal.  La vida y el carácter no adquieren una fuerza de voluntad firme y decidida, porque no se hacen objeto de estudio y meditación las sagradas instrucciones de Dios.  No se hace el esfuerzo debido para asociar la mente a pensamientos puros y santos y apartarla de lo impuro y falso.  No se escoge la mejor parte, no se busca estar sentado a los pies de Jesús, como María, para aprender las más sagradas lecciones del divino Maestro, para atesorarlas en el corazón y practicarlas en la vida diaria.  La meditación en las cosas santas elevará y refinará la mente, y formará damas y caballeros cristianos.

Dios no aceptará a ninguno de nosotros que con sus palabras, pensamientos o acciones, rebaje sus facultades a una depravación carnal, terrena.  El cielo es un lugar puro y santo en donde no podrá entrar nadie que no se haya refinado, espiritualizado, limpiado y purificado.  Tenemos que hacer una obra para nosotros mismos, y sólo seremos capaces de hacerla si obtenemos fuerza de Jesús. Deberíamos estudiar la Biblia con preferencia a cualquier otro libro; deberíamos amarla y obedecerla como voz de Dios.  Hemos de ver y comprender sus restricciones y requerimientos: "harás", y "no harás", y percatarnos del verdadero significado de la Palabra de Dios.

SE NECESITA UNA INCLINACIÓN MAYOR HACIA LAS COSAS CELESTIALES
Cuando hacemos de la Palabra de Dios nuestro consejero, y escudriñamos las Escrituras para obtener luz, los ángeles del cielo se acercan para impresionar la mente y alumbrar el entendimiento de modo que pueda decirse con razón: "La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples".* No es asombroso que no haya más inclinación hacia las cosas 425 celestiales entre los jóvenes que profesan el cristianismo, cuando se presta tan poca atención a la Palabra de Dios.  Se desatienden los consejos divinos, se desobedecen las amonestaciones, no se busca la gracia y sabiduría divinas para evitar pecados pasados y limpiar del carácter toda mancha de corrupción.  David oró: "Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas".*

Si las mentes de los jóvenes, lo mismo que las de los de edad más madura, fuesen acertadamente dirigidas en su trato social, su conversación giraría alrededor de temas elevados.  Cuando la mente es pura y los pensamientos son elevados por la verdad de Dios, las palabras serán del mismo carácter, como "manzana de oro con figuras de plata".*  Pero con el entendimiento actual, con las prácticas actuales, con la baja norma que hasta los cristianos profesos se conforman con alcanzar, la conversación es vulgar y sin provecho.  Es de la tierra, terrena, y no tiene el sabor de la verdad o del cielo, y no se eleva ni siquiera hasta la norma de la clase más culta de los mundanos.

UN VIGOROSO PROCESO DE SANTIFICACIÓN
Cuando Cristo y el cielo son los temas de meditación, la conversación dará evidencia del hecho.  El lenguaje estará sazonado de gracia, y el que habla mostrará que ha estado educándose en la escuela del divino Maestro.  El salmista dice: "Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí".*  El atesoró la Palabra de Dios.  Esta halló entrada en su entendimiento, no para ser desatendida, sino para ser practicada en su vida...

Día tras día, hora tras hora, debe efectuarse en el interior un proceso vigoroso de abnegación y santificación, y las obras exteriores darán entonces testimonio 426 de que Jesús mora en el corazón por la fe.  La santificación no cierra las avenidas del alma al saber, sino que acude para desarrollar la mente e inspirarle el deseo de investigar la verdad, como si fuera un tesoro oculto; y el conocimiento de la voluntad de Dios hace avanzar la obra de la santificación.  Hay un cielo, y ¡cuán fervientemente deberíamos esforzarnos por llegar a él!

Os ruego a vosotros, estudiantes de nuestros colegios, que creáis en Jesús como vuestro Salvador.  Creed que él está dispuesto a ayudaros por su gracia cuando acudís sinceramente a él.  Debéis pelear la buena batalla de la fe.  Debéis luchar por la corona de la vida.  Esforzaos, porque la garra de Satanás está sobre vosotros y si no os libráis de él, seréis paralizados y arruinados.  El enemigo está a derecha e izquierda, delante y detrás de vosotros, y debéis pisotearlo.  Esforzaos, porque hay una corona por conquistar.  Esforzaos, porque si no ganáis la corona, perdéis todo en esta vida y en la futura.  Esforzaos, pero con la fuerza de vuestro Salvador resucitado (Review and Herald, agosto 21, 1888). 427

146. LA VIDA LICENCIOSA DE LA JUVENTUD

QUERIDOS jóvenes amigos, por breve que sea el tiempo que hayáis llevado una vida licenciosa, producirá una cosecha que amargará vuestra vida entera; una hora de descuido -el ceder una sola vez a la tentación- puede desviar toda la corriente de vuestra vida hacia una dirección equivocada.  Podéis tener una sola juventud; hacedla útil.  Después que habéis pasado una vez por el terreno, no podéis rectificar vuestros errores.  El que rehusa tener comunión con Dios y se coloca en el camino de la tentación, caerá con seguridad.

Dios prueba a cada joven.  Muchos han disculpado su descuido e irreverencia con el mal ejemplo que les han dado algunas personas de la misma fe y de más experiencia.  Pero esto no debiera disuadir a nadie del bien hacer.  En el día de las cuentas finales no podréis aducir las excusas que presentáis ahora.  Seréis condenados con justicia, porque conocíais el camino, pero no escogisteis andar en él.

LA TENTACIÓN
Satanás, el archiengañador, se transforma en ángel de luz y se presenta a los jóvenes con sus engañosas tentaciones, y consigue apartarlos, paso a paso, de la senda del deber.  Se lo describe como acusador, engañador, mentiroso, atormentador, asesino.  "El que hace pecado, es del diablo".*  Cada transgresión acarrea condenación sobre el alma y provoca el desagrado divino.  Dios discierne los pensamientos del corazón. 428 Cuando se acarician pensamientos impuros, no es necesario expresarlos por palabras o hechos para consumar el pecado y acarrear la condenación sobre el alma. Su pureza ya está contaminada, y el tentador ha triunfado.

Todo hombre es tentado cuando es llevado por sus propias concupiscencias y seducido.  Al seguir sus inclinaciones se aparta del camino de la virtud y del bien verdadero.  Si los jóvenes poseyesen integridad moral, en vano se les presentarían las más fuertes tentaciones.  El acto de tentar es de Satanás, pero el de ceder es vuestro.  Toda la hueste de Satanás no tiene poder para forzar al tentado a ceder.  No hay excusa para el pecado.

Mientras algunos de los jóvenes malgastan sus facultades en la vanidad y la locura, otros disciplinan sus mentes, almacenando conocimientos, ciñéndose la armadura para entrar en la batalla de la vida, decididos a tener éxito.  Pero no pueden hacer de la vida un éxito, por alto que quieran subir, a menos que concentren sus afectos en Dios.  Si quieren volverse a Dios de todo corazón, rechazando la lisonja de los que en el menor grado pudieran debilitar su buen propósito, tendrán fuerza y confianza en Dios.

LA VERDADERA FELICIDAD NO SE HALLA EN LA VANA DIVERSIÓN
Los que aman la sociedad satisfacen frecuentemente este gusto hasta que llega a ser una pasión dominante.  Vestir bien, concurrir a lugares de diversión, reír, charlar de asuntos más livianos que la vanidad: tal es el objeto de sus vidas.  No pueden soportar la lectura de la Biblia ni meditar en cosas celestiales.  Se sienten desgraciados a menos que haya algo que los excite.  No tienen en sí el poder para ser felices, sino que dependen, para tener felicidad, de la compañía 429 de otros jóvenes tan irreflexivos y temerarios como ellos.  Dedican a la locura las facultades que podrían ser dirigidas hacia propósitos nobles.

El joven que halla gozo y felicidad en leer la Palabra de Dios y en la hora de la oración, es constantemente refrescado por las corrientes de la Fuente de la vida.  Alcanzará una altura de excelencia moral y una amplitud de pensamiento que otros no pueden concebir.  La comunión con Dios estimula los buenos pensamientos, las aspiraciones nobles, la percepción clara de la verdad, y los elevados propósitos de acción.  Los que así ponen sus almas en comunión con Dios son reconocidos por él como sus hijos e hijas.  Se elevan cada vez más, obteniendo visiones más claras de Dios y de la eternidad hasta que Dios hace de ellos conductos de luz y de sabiduría para el mundo. . .

Los que moran en Jesús serán felices, alegres y gozosos en Dios.  La voz se caracterizará por un tono bajo, los actos y la música expresarán la reverencia por las cosas espirituales y eternas, y de sus labios brotará una música gozosa, pues procede del trono de Dios.  Este es el misterio de la piedad, que no se puede explicar fácilmente, pero que no por eso deja de ser sentido y gozado.  El corazón empedernido y rebelde puede cerrar sus puertas a todas las dulces influencias de la gracia de Dios y a todo el gozo en el Espíritu Santo, pero los caminos de la sabiduría son caminos agradables, y todas sus veredas son paz.  Cuanto más estrechamente nos relacionemos con Cristo, más mostrarán nuestras palabras y acciones el poder subyugador y transformador de su gracia (Testimonies, tomo 4, págs. 622-626). 430

147. LOS VISITANTES IRRELIGIOSOS

NO ES seguro para los cristianos escoger la sociedad de los que no tienen comunión con Dios y cuya conducta desagrada al Señor.  Sin embargo, cuántos cristianos profesos se arriesgan en el terreno prohibido. Muchos invitan a sus casas a parientes vanos, superficiales e impíos, y con frecuencia el ejemplo y la influencia de estas visitas irreligiosas producen impresiones duraderas en las mentes de los niños de la casa.  La influencia así ejercida es similar a la que resultó de la asociación de los hebreos con los impíos cananeos...

Muchos tienen la impresión de que deben hacer ciertas concesiones para agradar a sus parientes y amigos irreligiosos.  Como no es siempre fácil trazar la línea divisoria, una concesión preparará el camino para otra, hasta que los que una vez fueron verdaderos seguidores de Jesús, se han conformado en vida y carácter a las costumbres del mundo.  Se ha interrumpido la comunión con Dios.  Sólo son cristianos de nombre.  Cuando llega la hora de prueba, se ve que su esperanza no tiene fundamento.  Se han vendido, junto con sus hijos al enemigo. 

Han deshonrado a Dios, y en la revelación de sus justos juicios, cosecharán lo que sembraron.  Cristo les dirá, como dijo al antiguo Israel: "Vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?". 
(Signs of the Times, junio 2, 1881). 432

(Mensaje para los Jóvenes de E. G. de White)