domingo, mayo 08, 2022

REFLEXIÓN 985. LEVÍTICO 25: “DIOS LUCHA POR EL BIENESTAR DE LOS POBRES”

EL AÑO SABÁTICO.

1 JEHOVÁ habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: 

2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová.

3 Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. 4 Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña. 5 Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.

6 Mas el descanso de la tierra te dará para comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado, y a tu extranjero que morare contigo; 7 y a tu animal, y a la bestia que hubiere en tu tierra, será todo el fruto de ella para comer.

CADA CINCUENTA AÑOS LA FIESTA DE JUBILEO.

8 Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años. 9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.

10 Y SANTIFICARÉIS EL AÑO CINCUENTA, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, Y VOLVERÉIS cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia. 11 El año cincuenta os será jubileo; NO SEMBRARÉIS, NI SEGARÉIS lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos, 12 porque es jubileo; santo será a vosotros; el producto de la tierra comeréis. 

13 En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión.

COMENTARIO: 2. LA TIERRA GUARDARÁ REPOSO. El sábado semanal fue hecho para el hombre. Ahora Dios anuncia un descanso sabático también para la tierra. Debía cesar todo trabajo con la tierra, y ésta debía descansar. Lo que crecía de por sí podía ser usado por cualquiera, rico o pobre, o aun extranjero.

8. SIETE SEMANAS DE AÑOS. Es decir, después de 49 años. Al final del día de la expiación debía tocarse la trompeta y proclamarse el año del jubileo.

10. EL AÑO CINCUENTA. Durante largo tiempo ha habido diferencia de opinión en cuanto a si el año del jubileo era el año posterior al 49º, que era de reposo, quedando así dos años sucesivos sin cosecha, o si se usaba el cómputo inclusivo, por el cual el año 50º era el mismo que el del reposo del año 49º. Cierta opinión judía prevaleciente es que durante la existencia del primer templo, ocurría lo primero, pero que más tarde se calculaba de la segunda forma. En los vers. 8-11 y en la analogía del cómputo del día de Pentecostés (cap. 23:15,16), pareciera implicarse un año de jubileo diferente del año de reposo, pero en los vers. 20-22 hay ambigüedad. Los únicos años de reposo mencionados en la historia fueron después del exilio, y no se hace referencia a ellos como si fuesen años de jubileo.

No tenemos pruebas históricas de que los israelitas hubieran seguido estas instrucciones antes del cautiverio, ni de cómo lo hicieron. 

Hay poca duda de que, después del cautiverio, los judíos observaron al menos el séptimo año y que Dios los bendijo. Encontramos la mejor evidencia de esta observancia en el hecho de que Alejandro Magno, y más tarde Julio César, eximieron a los judíos de pagar impuestos en los años de reposo, por considerarse que en esos años no tenían entradas (Josefo, Antigüedades xi.  8. 6; xiv. 10. 6).

CONTRA EL ENGAÑO.

14 Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano. 15 Conforme al número de los años después del jubileo comprarás de tu prójimo; conforme al número de los años de los frutos te venderá él a ti.

16 Cuanto mayor fuere el número de los años, aumentarás el precio, y cuanto menor fuere el número, disminuirás el precio; porque según el número de las cosechas te venderá él. 17 Y no engañe ninguno a su prójimo, SINO TEMED a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.

COMENTARIO: 15. NÚMERO DE LOS AÑOS. Nadie podía vender tierra a perpetuidad, sino sólo hasta el año del jubileo. En ese año, todas las tierras volvían a sus dueños originales. Esto no causaba problemas para el que había comprado la propiedad y ahora debía devolverla, puesto que la había comprado sabiendo claramente que debía devolverla en el año del jubileo. De manera que si un hombre vendía su propiedad cinco años antes del año del jubileo, no recibía mucho dinero por ella; pues sólo quedaban pocas cosechas antes de ese año.

LA BENDICIÓN DE LA OBEDIENCIA.

18 Ejecutad, pues, mis estatutos y guardad mis ordenanzas, y ponedlos por obra, Y HABITARÉIS EN LA TIERRA SEGUROS; 19 y la tierra dará su fruto, y comeréis hasta saciaros, y habitaréis en ella con seguridad.

20 Y si dijereis: ¿QUÉ COMEREMOS EL SÉPTIMO AÑO? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; 21 entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años. 22 Y sembraréis el año octavo, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, Comeréis del AÑEJO.

COMENTARIO: 20. ¿QUÉ COMEREMOS? ¿Cómo podría subsistir Israel durante todo un año, o posiblemente dos, sin cultivar sus campos ni juntar las cosechas? Dios lo había previsto.

EL RESCATE DE LA TIERRA.

23 LA TIERRA No Se Venderá A Perpetuidad, PORQUE LA TIERRA MÍA ES; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo. 24 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión otorgaréis rescate a la tierra.

25 Cuando tu hermano empobreciera, y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido. 26 Y cuando el hombre no tuviere rescatador, y consiguiere lo suficiente para el rescate, 27 entonces contará los años desde que vendió, y pagará lo que quedare al varón a quien vendió, y volverá a su posesión. 

28 Mas si no consiguiere lo suficiente para que se la devuelvan, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo saldrá, y él volverá a su posesión.

COMENTARIO: 23. LA TIERRA MÍA ES. Aunque Dios le había dado la tierra de Palestina a su pueblo, él todavía mantenía el título de propiedad. Los israelitas no eran dueños, sino mayordomos.

El año de reposo sabático y el año del jubileo eran instituciones únicas en su género y no tienen paralelo en ninguna otra religión. ¿Qué otra religión, sino la de Jehová, se atrevería a mandar a sus seguidores a abstenerse de trabajar un año de cada siete y prometerles la bendición y la protección de Dios a fin de que en el sexto año la tierra diese suficiente para dos años?

Si Dios no les hubiese dado una bendición tan notable, ¿no se hubiera visto perjudicada su religión? Si Dios no proveía lo necesario, después de una experiencia tal el pueblo nunca más habría adorado a Jehová.

Al terminar el día de la expiación en el mes de Tishri (vers. 9) se tocaban las trompetas y se proclamaba la libertad. Qué momento feliz debe haber sido éste para los que habían estado en servidumbre, y que ese día habían recibido la expiación de sus pecados, y ahora quedaban en libertad. Podían volver a sus hogares para comenzar una nueva vida.

24. RESCATE A LA TIERRA. Todas las propiedades volvían automáticamente al dueño original en el año del jubileo, pero en cualquier momento podían ser redimidas por el dueño o por uno de sus parientes, mediante el pago de lo requerido. La suma a pagar debía calcularse según el número de cosechas que habría desde el momento del rescate hasta el año del jubileo. El que había comprado la propiedad la pagaba según el número de cosechas que tendría antes del año del jubileo -por supuesto, sin tomar en cuenta los años sabáticos cuando no había cosecha - y se le había de pagar de la misma manera. Esta legislación permitía que en cualquier momento un dueño pudiese recuperar su propiedad.

25. CUANDO TU HERMANO EMPOBRECIERA. Esta legislación favorecía al pobre y lo animaba a trabajar para recuperar su propiedad. Dios procuraba impedir que algunos llegasen a ser muy ricos y los otros muy pobres. Si se hubiese seguido el plan original de Dios para la tierra y la servidumbre, no se hubieran conocido situaciones de extrema riqueza ni de extrema pobreza.

EL RESCATE DE LAS CASAS.

29 El varón que vendiere casa de habitación en ciudad amurallada, tendrá facultad de redimirla hasta el término de un año desde la venta; un año será el término de poderse redimir. 30 Y si no fuere rescatada dentro de un año entero, 

LA CASA QUE ESTUVIERA EN LA CIUDAD AMURALLADA quedará para siempre en poder de aquel que la compró, y para sus descendientes; no saldrá en el jubileo.

31 MAS LAS CASAS DE LAS ALDEAS que no tienen muro alrededor serán estimadas como los terrenos del campo; podrán ser rescatadas, y saldrán en el jubileo.

32 Pero en cuanto a las ciudades de los levitas, éstos podrán rescatar en cualquier tiempo las casas en las ciudades de su posesión. 33 Y el que comprare de los levitas saldrá de la casa vendida, o de la ciudad de su posesión, en el jubileo, por cuanto las casas de las ciudades de los levitas son la posesión de ellos entre los hijos de Israel. 34 Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos.

COMENTARIO: 29. CASA DE HABITACIÓN. En este caso la situación era enteramente diferente, y se aplicaba una regla distinta. De haberse seguido las disposiciones normales en cuanto al rescate de propiedades, el que había comprado una casa en la ciudad podía ser desalojado en cualquier momento. Pero tales propiedades podían "rescatarse" sólo durante el primer año después de haber sido vendidas. Si no había sido rescatada dentro de ese tiempo, el comprador la podía retener en forma permanente. Puesto que la casa no se había vendido teniendo en cuenta el año del jubileo, ésta constituía una venta lisa y llana, y no había posibilidad de rescate.

31. LAS CASAS DE LAS ALDEAS. Se las consideraba como pertenecientes a "los terrenos del campo", y por lo tanto podían redimirse en cualquier momento. En el año del jubileo volverían a sus dueños originales. Sin embargo los levitas estaban exceptuados de esta disposición. Sus propiedades podían ser rescatadas en cualquier momento y, en cualquier eventualidad, volvían a los propietarios en el año de liberación. Los campos en los suburbios de las ciudades eran propiedad común y nunca podían venderse.

COMPASIÓN CON LOS POBRES.

35 Y Cuando Tu Hermano Empobreciera y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo. 36 No tomarás de él usura ni ganancia, sino tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo. 37 No le darás tu dinero a usura, ni tus víveres a ganancia. 38 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios.

COMENTARIO: 35. CUANDO TU HERMANO. Debía ayudarse al hermano, al extraño o al forastero necesitado. El que estuviese en situación holgada no debía cobrar usura del hermano pobre, ni obtener ganancia del alimento que le vendiese (ver com. Exo. 22:25). De este modo se muestra nuevamente el cuidado de Dios hacia los pobres. Dios había librado a Israel de Egipto y estaba a punto de llevarlo a la tierra de Canaán. Así como ellos habían recibido tanta bondad, Dios deseaba que fuesen bondadosos con los desafortunados (Mat. 10:8). Sólo así podrían recibir la aprobación divina.

EL USO DE CRIADOS.

39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo. 40 Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá. 41 Entonces saldrá libre de tu casa; él y sus hijos consigo, y volverá a su familia, y a la posesión de sus padres se restituirá. 42 Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto; no serán vendidos a manera de esclavos. 43 No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios.

44 Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas. 45 También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión. 46 Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.

EL RESCATE DE LOS CRIADOS.

47 Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriqueciera, y tu hermano que está junto a él empobreciera, y se vendiere al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero; 48 después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado; uno de sus hermanos lo rescatará. 49 O su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o un pariente cercano de su familia lo rescatará; o si sus medios alcanzaron, él mismo se rescatará.

50 Hará la cuenta con el que lo compró, desde el año que se vendió a él hasta el año del jubileo; y ha de apreciarse el precio de su venta conforme al número de los años, y se contará el tiempo que estuvo con él conforme al tiempo de un criado asalariado. 51 Si aún fueran muchos años, conforme a ellos devolverá para su rescate, del dinero por el cual se vendió. 52 Y si quedare poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces hará un cálculo con él, y devolverá su rescate conforme a sus años.

53 Como con el tomado a salario anualmente hará con él; no se enseñoreará en él con rigor delante de tus ojos. 54 Y si no se rescatara en esos años, en el año del jubileo saldrá, él y sus hijos con él. 55 Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, a los cuales saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios. (Levítico 25).

COMENTARIO: 39. SERVIR COMO ESCLAVO. Un israelita vendido para servir a otro no debía ser tratado como esclavo sino como siervo asalariado. No debía tratárselo duramente y se lo debía liberar en el año del jubileo. No era necesario que un siervo aguardase el año del jubileo para ser rescatado. La ley disponía que fuese soltado luego de cualesquiera seis años de servicio, si así lo deseaba (Exo. 21:1-6).

47. SE VENDIERE AL FORASTERO. Un israelita empobrecido que se había vendido para ser esclavo podía redimiese, él mismo, si le resultaba posible, o ser redimido por otro aunque el dueño no fuera israelita. El precio pagado variaba según los años restantes hasta el año del jubileo, porque en ese año automáticamente quedaría libre. De modo que tanto el precio pagado por el esclavo como el rescate pagado por él, se calculaban según el período de servicio que mediaba hasta el año de liberad. (1CBA).

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE

TALES FUERON LAS MEDIDAS Que Nuestro Creador Misericordioso Tomó Para Aminorar El Sufrimiento E Impartir Algún Rayo De Esperanza Y Alegría En La Vida De Los Indigentes Y Angustiados.

DIOS QUERÍA PONER FRENO al amor excesivo a los bienes terrenales y al poder. La acumulación continua de riquezas en manos de una clase, y la pobreza y degradación de otra clase, eran cosas que producían grandes males.

EL PODER DESENFRENADO DE LOS RICOS RESULTARÍA EN MONOPOLIO, y los pobres, aunque en todo sentido tuvieran tanto valor como aquellos a los ojos de Dios, serían considerados y tratados como inferiores a sus hermanos más afortunados. 

AL SENTIR la clase pobre esta opresión se despertarían en ella las pasiones. Habría un sentimiento de desesperación que tendería a desmoralizar la sociedad y a abrir la puerta a crímenes de toda índole.

LOS REGLAMENTOS QUE DIOS ESTABLECIÓ TENÍAN POR OBJETO FOMENTAR LA IGUALDAD SOCIAL. Las medidas del año sabático y del año de jubileo habían de corregir mayormente lo que en el intervalo se hubiera desquiciado en la economía social y política de la nación.

ESTOS REGLAMENTOS Tenían Por Objeto Beneficiar A Los Ricos Tanto Como A Los Pobres. Habían de refrenar la avaricia y la inclinación a exaltarse uno mismo, y habían de cultivar un noble espíritu de benevolencia; y al fomentar la buena voluntad y la confianza entre todas las clases, habían de favorecer el orden social y la estabilidad del gobierno.

TODOS NOSOTROS estamos entretejidos en la gran tela de la humanidad, y todo cuanto hagamos para beneficiar y ayudar a nuestros semejantes nos beneficiará también a nosotros mismos.

LA LEY DE LA DEPENDENCIA MUTUA afecta e incluye a todas las clases sociales. Los pobres no dependen más de los ricos, que los ricos de los pobres. 

MIENTRAS Una Clase Pide Una Parte De Las Bendiciones Que Dios Ha Concedido A Sus Vecinos Más Ricos, La Otra Necesita El Fiel Servicio, la fuerza del cerebro, de los huesos y de los músculos, que constituyen el capital de los pobres.576

EL SEÑOR PROMETIÓ GRANDES BENDICIONES A ISRAEL CON TAL QUE OBEDECIERA A SUS INSTRUCCIONES: "Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus producciones, y el árbol del campo dará su fruto; y la trilla os alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan en hartura, y habitaréis seguros en vuestra tierra; y yo daré paz en la tierra, y dormiréis y no habrá quien os espante; y haré quitar las malas bestias de vuestra tierra, y no pasará por vuestro país la espada.... y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. . . . Empero si no me oyereis, . : . no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, . . . sembraréis en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos la comerán: y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga." (Lev. 26:4-17.)

MUCHOS INSISTEN EN QUE TODOS LOS HOMBRES 

Deben Tener Igualmente Parte 

En Las Bendiciones Temporales De Dios.

PERO TAL NO FUE EL PROPÓSITOS DEL CREADOR.

LA DIVERSIDAD DE CONDICIÓN entre unos y otros es uno de los medios por los cuales Dios se propone probar y desarrollar el carácter. 

SIN EMBARGO, quiere que quienes posean bienes de este mundo 

SE CONSIDEREN MERAMENTE ADMINISTRADORES DE SUS POSESIONES, 

PERSONAS a quienes SE CONFIARON LOS RECURSOS que se han de emplear en pro de los necesitados y de los que sufren.

CRISTO DIJO QUE HABRÁ SIEMPRE POBRES ENTRE NOSOTROS; e identifica su interés con el de su pueblo afligido. 

EL CORAZÓN DE NUESTRO REDENTOR SE COMPADECE de los más pobres y humildes de sus hijos terrenales.

NOS DICE QUE SON SUS REPRESENTANTES EN LA TIERRA.

Los colocó entre nosotros para despertar en nuestro corazón

el amor que él siente hacia los afligidos y los oprimidos.

CRISTO Acepta La Misericordia y la benevolencia

QUE SE LES MUESTRE Como Si Fuese Manifestada Para Con Él.

CONSIDERA COMO DIRIGIDO CONTRA ÉL MISMO 

cualquier acto de crueldad o de negligencia hacia ellos. 577

SI LA LEY DADA POR DIOS EN BENEFICIO DE LOS POBRES SE HUBIERA OBSERVADO Y EJECUTADO SIEMPRE, ¡cuán diferente sería el estado actual del mundo, espiritual y materialmente! El egoísmo y la vanidad no se manifestarían como ahora se manifiestan, sino que cada uno de los hombres respetaría benévolamente la felicidad y el bienestar de los demás, y no existiría la indigencia hoy tan generalizada en tantas tierras.

LOS PRINCIPIOS QUE DIOS PRESCRIBIÓ IMPEDIRÍAN LOS TERRIBLES MALES que en todos los siglos resultaron de la opresión de los pobres a manos de los ricos.

AL PASO QUE IMPEDIRÍAN LA ACUMULACIÓN DE GRANDES RIQUEZAS y la gratificación del deseo ilimitado de lujo, impedirían también la consiguiente ignorancia y degradación de millares cuya mal recompensada servidumbre es indispensable para acumular esas fortunas colosales. 

REPRESENTARÍAN LA SOLUCIÓN PACÍFICA de aquellos problemas que en nuestros días amenazan con llenar el mundo de anarquía y efusión de sangre. 578 PP/EGW/Ministerio Hno. Pio

 

sábado, mayo 07, 2022

REFLEXIÓN 984. ¿UN CASTIGO TAN SEVERO POR UN DELITO CONSISTENTE EN PALABRAS HABLADAS EN UN MOMENTO DE ACALORAMIENTO?

10 En aquel tiempo el hijo de una mujer israelita, el cual era hijo de un egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento. 11 Y el hijo de la mujer israelita blasfemó el Nombre, y maldijo; entonces lo llevaron a Moisés. Y su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan. 12 Y lo pusieron en la cárcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Jehová.

13 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 14 Saca al blasfemo fuera del campamento, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación.

15 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: 

Cualquiera que maldijere a su Dios, llevará su iniquidad. 

16 Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.

17 Asimismo el hombre que hiere de muerte a cualquiera persona, que sufra la muerte. 18 El que hiere a algún animal ha de restituirlo, animal por animal. 19 Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: 20 rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, tal se hará a él. 21 El que hiere algún animal ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte a un hombre, que muera. 22 Un mismo estatuto tendréis para el extranjero, como para el natural; porque yo soy Jehová vuestro Dios. (Levítico 24).


10. EL HIJO DE UNA MUJER ISRAELITA. El hecho de que el joven era hijo de un egipcio y que "salió entre los hijos de Israel", indica que aunque no se le permitía acceso al campamento propiamente dicho, había entrado en él. Se había producido una riña, y el joven blasfemó el nombre del Señor. 

Puesto que no pertenecía al campamento y era considerado extranjero, fue puesto en una prisión hasta que se conociera la voluntad del Señor, es decir hasta que se determinara cómo debían aplicarse las leyes de Israel a una persona que era extranjera, al menos en parte. Al entrar por primera vez en el campamento, lo había hecho con el propósito de levantar allí su tienda (PP 431).

11. BLASFEMÓ. En vez de arrepentirse, demostró ser perversamente impenitente.

22. UN MISMO ESTATUTO. El incidente mencionado en los vers. 10-14 dio lugar a que se aclararan ciertas leyes civiles, especialmente en cuanto a su aplicación al "extranjero" (ver Exo. 21:12,24,33). 

Dios perdona el pecado, cualquiera que sea, 

pero los delitos civiles no pueden resolverse sobre esta base. 

ISRAEL era tanto Nación como Iglesia, y Dios dio reglas para ambas.

 SI UN HOMBRE MATA A OTRO, Dios en su misericordia lo perdonará cuando se arrepienta. En realidad, no importa el pecado que pueda cometer un hombre; por atroz que haya sido, puede recibir la abundante misericordia divina. Dios conoce el corazón y por eso puede perdonar, y aun olvidar. Pero si el castigo fuese suspendido cada vez que un hombre se arrepiente, todos los criminales pretenderían haberse arrepentido a fin de escapar de la horca. Si se hiciese saber que el castigo sería perdonado en caso de haber arrepentimiento, las prisiones no tardarían en quedar vacías.

ALGUNOS OLVIDAN que aunque Dios perdona, generalmente no elimina el castigo por la transgresión. David pudo pecar y arrepentirse; pero no escapó a las consecuencias de su pecado. Sufrió mientras vivió.

 Un hombre infringe las leyes de la vida, y cualquiera haya sido la transgresión, sin importar cuán profundo haya sido el pecado, Dios puede perdonar y lo hará. 

PERO SÓLO EN CIRCUNSTANCIAS MUY RARAS el hombre puede escapar de las consecuencias naturales de lo que ha hecho. Se lo perdona, pero generalmente debe sufrir por sus faltas.

El gobernante "es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo" (Rom. 13:4).

LA LEY CIVIL TIENE SU LUGAR. Por lo tanto, la exigencia divina en cuanto al "ojo por ojo, diente por diente" no debe ser puesta de lado como una mera disposición del AT. Sobre este principio se funda el gobierno hoy en día. Si no hubiese castigo para los malos, las condiciones serían mucho peores de lo que son. "Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno" (Rom. 13:3). 

Pero si ha de haber castigo por lo malo ¿Cómo será decidido ese castigo? La respuesta es que el castigo debe adecuarse al delito. Por lo tanto, "el que hiere a algún animal ha de restituirlo, animal por animal" (vers. 18). Esto parece ser perfectamente justo. Esto es justicia y equidad. (1CBA).

COMENTARIOS DE EGW

MOISÉS LE DIJO: "Como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga," "para afligirte, por probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, si
habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, e hízote tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido; para hacerte saber que el hombre no vivirá de sólo pan, mas de toda palabra que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre." (Deut. 8:5,2,3.)

"Hallólo en tierra de desierto, y en desierto horrible y yermo; trájolo alrededor, instruyólo, gardólo como la niña de su ojo." "En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días del siglo." (Deut. 32: 10; Isa. 63:9.)

NO OBSTANTE, Los Únicos Anales Que Tenemos De Su Vida En El Desierto Presentan Ejemplos De Rebelión Contra Dios.

 LA REBELIÓN DE CORÉ resultó en la destrucción de catorce mil israelitas.

Y HUBO CASOS AISLADOS reveladores del mismo espíritu de menosprecio por la autoridad divina.

EN CIERTA OCASIÓN EL HIJO DE UNA ISRAELITA Y UN EGIPCIO, uno de los miembros del populacho mixto que había salido de Egipto con Israel, abandonando la parte del campamento que le era asignada, entró en la de los israelitas y aseveró tener derecho a levantar su tienda allí. La ley divina se lo prohibía, 432 pues los descendientes de un egipcio estaban excluidos de la congregación hasta la tercera generación. Se entabló una disputa entre él y un israelita, y habiéndose presentado el asunto a los jueces, el fallo fue adverso al transgresor.

ENFURECIDO POR ESTA DECISIÓN MALDIJO AL JUEZ, y en el ardor de su ira blasfemó contra el nombre de Dios.  Inmediatamente se le llevó ante Moisés. Se había dado el mandamiento: "El que maldijera a su padre o a su madre, morirá;" pero no se había dictado medida aplicable a este caso. Era tan terrible este delito que era necesaria la dirección especial de Dios para resolver lo procedente. Se puso al hombre bajo custodia mientras se averiguaba cuál era la voluntad del Señor.

DIOS MISMO PRONUNCIÓ LA SENTENCIA; y por orden divina se condujo al blasfemador fuera del campamento, y allí se le dio muerte por apedreamiento. Los que habían presenciado el pecado colocaron las manos sobre la cabeza de él, atestiguando así solemnemente la veracidad del cargo que se le hacía. Luego le tiraron las primeras piedras, y el pueblo que estaba cerca participó después en la ejecución de la sentencia.

A ESTO SIGUIÓ LA PROMULGACIÓN DE UNA NUEVA LEY que había de aplicarse a ofensas semejantes: "Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijera a su Dios, llevará su iniquidad. Y el que blasfemara el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará: así el extranjero como el natural, si blasfemara el Nombre, que muera." (Exo. 21:17).

HAY QUIENES EXPRESAN DUDAS ACERCA DEL AMOR Y LA JUSTICIA DE DIOS al aplicar un castigo tan severo por un delito consistente en palabras habladas en un momento de acaloramiento.

PERO TANTO EL AMOR COMO LA JUSTICIA eligen que se demuestre que las palabras inspiradas por la malicia contra Dios constituyen un gran pecado. El castigo que se le impuso al primer ofensor había de advertir a los demás que el nombre de Dios debe reverenciarse. Pero si el pecado de este hombre hubiese quedado impune, otros se habrían desmoralizado; y como resultado 433 eventual habría sido necesario sacrificar muchas vidas. 

LA "MULTITUD MIXTA" que acompañaba a los israelitas desde Egipto daba continuamente origen a dificultades y tentaciones. Los que la componían decían haber renunciado a la idolatría y profesaban adorar al Dios verdadero; pero su educación y disciplina anteriores habían moldeado sus hábitos y sus caracteres, de modo que en mayor o menor medida estaban corrompidos por la idolatría y la irreverencia hacia Dios.

ELLOS ERAN LOS QUE MÁS A MENUDO SUSCITABAN CONTIENDAS; eran los primeros en quejarse, y corrompían el campamento con sus prácticas idólatras y sus murmuraciones contra Dios. PP/EGW/1CBA

Ministerio Hno. Pio  


miércoles, mayo 04, 2022

REFLEXIÓN 983. LEVÍTICO 19: “LA LEY DE DIOS EXPLICADA CON EJEMPLOS PRÁCTICOS POR DIOS MISMO”

REPETICIÓN DE DIVERSAS LEYES.

LEYES DE SANTIDAD Y DE JUSTICIA

1 HABLO Jehová a Moisés, diciendo: 2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.

3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de reposo* guardaréis.  

Yo Jehová vuestro Dios. (5° Y 4° Mandamiento).

4 No os volveréis a los ídolos, ni haréis los hijos para vosotros dioses de fundición. 

Yo Jehová vuestro Dios. (2° Mandamiento).

5 Y cuando ofrecierais sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos. 6 Será comido el día que lo ofrecierais, y el día siguiente; y lo que quedare para el tercer día, será quemado en el fuego. 

7 Y si se comiere el día tercero, será abominación; no será acepto, 8 y el que lo comiere llevará su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová; y la tal persona será cortada de su pueblo. 

9 Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada. 10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios. 

11 No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro. (8° Y 9° Mandamiento).

12 Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. 

Yo Jehová. (3° Mandamiento).

13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana. (8° Mandamiento).

14 No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.

15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo. (Los 10 Mandamientos).

16 No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová. (9° Mandamiento).

17 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado. 

18 No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová. (Amor al Prójimo: 5-10° Mandamiento).

19 Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.

20 Si un hombre yaciere con una mujer que fuere sierva desposada con alguno, y no estuviera rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados; no morirán, por cuanto ella no es libre. 21 Y él traerá a Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión, un carnero en expiación por su culpa. 

22 Y con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por su pecado que cometió; y se le perdonará su pecado que ha cometido.

23 Y cuando entréis en la tierra, y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircunciso lo primero de su fruto; tres años os será incircunciso; su fruto no se comerá. 24 Y el cuarto año todo su fruto será consagrado en alabanzas a Jehová. 25 Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto. Yo Jehová vuestro Dios.

26 No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos.

27 No haréis tonsura en vuestras cabezas, ni dañaréis la punta de vuestra barba. 

28 Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, 

NI Imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.

29 No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad. (7° Mandamiento). 

30 Mis días de reposo* guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. 

Yo Jehová. (4° Mandamiento).

31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios. 

32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová. 

33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis. 34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.

35 No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida. 36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. 

Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.

37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, 

y ponedlos por obra. Yo Jehová. (Levítico 19). 

2. SANTOS SERÉIS. Esta es la nota tónica del libro de Levítico. En todos sus capítulos se hace resaltar la santidad. La razón por la que aquí se da esta orden es porque Dios es santo. 

“SANTO es estar apartado de las costumbres y modas del mundo y servir a Dios enteramente. Un corazón dividido no es fiel a nadie. Por eso Dios exhorta a sus hijos con estas enseñanzas. La causa del fracaso de Israel de los dos reinos es que olvidaron esta grande verdad. Y el Israel espiritual nominal tendrá la misma suerte. Porque hoy vive como el mundo al grito de sus modas en todas sus líneas” MHP

3. A SU MADRE Y A SU PADRE. En este pasaje el orden que comúnmente se sigue en las Escrituras está invertido. Algunos piensan que se trata de un accidente, que de alguna manera el orden de las palabras fue traspuesto. Pero sin duda Dios lo quiso así. De ninguna manera disminuye la dignidad y la posición del padre, pero hace resaltar el hecho de que las madres no son olvidadas por Dios, ni debieran serlo por los hombres.

En muchos hogares no se honra debidamente a la madre. Quizá no ocupa ella su debido lugar, o no ejerce la influencia positiva y constructiva que debiera ejercer. Tal vez rebaja su autoridad a la vista del niño diciéndole que cuando llegue el padre, éste lo hará obedecer, perjudicando así al niño.

LA MADRE que habitualmente evade su responsabilidad en la educación y disciplina de sus hijos, debería buscar la causa de su fracaso y tomar las medidas necesarias para corregir el error, El mandamiento dice: "Honra a tu padre y a tu madre" (Exo. 20:12).

MIS DÍAS DE REPOSO GUARDARÉIS. El cuarto y el quinto mandamientos, aquí citados, son los dos mandamientos positivos de la ley. Los dos inculcan reverencia y respeto por la autoridad.

Yo Jehová. Esta afirmación es repetida varias veces en este capítulo.

(vers. 4,10,12,14,16,18,25,28,30,31,32,34,36,37). “Es la firma de Dios”.

4. NO OS VOLVERÉIS A LOS ÍDOLOS. El vers. 4 alude al primero y al segundo mandamientos, sobre todo a este último. No es necesario que nos postremos ante ídolos de madera y piedra para transgredir este mandamiento.

Cualquier cosa que se honre en el lugar de Dios, o que sea preferida antes que él, constituye un ídolo, aunque sea sólo un asunto de la imaginación.

5. SACRIFICIO DE OFRENDA DE PAZ. A modo de énfasis, se repite aquí la instrucción dada en el cap. 7:11-21. Como se presentara en el comentario del capitulo 17:1-7, era más fácil abusar de las ofrendas de paz que de las otras.

9. NI ESPIGARÁS TU TIERRA SEGADA. Dios siempre ha demostrado especial cuidado por los pobres.

 A menudo la pobreza viene como resultado de la falta de economía, previsión, diligencia o capacidad.

En otros casos, es accidental e inevitable. Cualquiera sea la causa, Dios se compadece de todos los necesitados y ha comisionado a su pueblo para que los socorra según sus necesidades. 

Algunos que no pueden trabajar necesitan recibir una ayuda directa y la usarán sabiamente. Otros son capaces de trabajar y están dispuestos a hacerlo, y debería dárseles esa oportunidad. No es fácil salir a espigar, y a veces los resultados son escasos. Pero suele ser mejor proporcionar trabajo a los necesitados que hacerles obsequios.

 EXCEPTO En los casos de genuina necesidad, el recibir algo sin dar nada perjudica la dignidad. El darle trabajo al necesitado cumple varios propósitos, tanto para el que da como para el que recibe.

Ayuda al dador a promover un espíritu liberal, y a menudo es el instrumento que Dios emplea para contestar las oraciones de los necesitados. También es ayudado el que recibe, pues es inducido a agradecer a Dios y a apreciar a los que le proporcionaron una oportunidad de ayudarse a sí mismo.  Esto tiende a crear un espíritu de hermandad.

11. NO HURTARÉIS. El hurto y la falsificación están emparentados. Este último pecado es a menudo necesario para ocultar el primero (ver cap. 6:2).

Hay diversas maneras de robar y de mentir. También hay casos dudosos, siendo éstos probablemente los más comunes. Dios desea que la verdad more en lo íntimo de nuestro ser (Sal. 51:6). Todo lo que tenga un dejo de astucia o hipocresía es abominación para Dios (Efe. 4:14; 1 Tim. 4:2).

12. NO JURARÉIS FALSAMENTE POR MI NOMBRE. Por implicación, esto permite el juramento judicial. Aquí no se habla de prestar juramento ante un tribunal, sino de jurar falsamente. Con toda justicia, el perjurio se considera un crimen muy grave porque pervierte Injusticia.

Definidamente quebranta el tercer mandamiento 

y merece un severo castigo (Mat. 5:33-37).

13. NO OPRIMIRÁS A TU PRÓJIMO. En el vers. 11, se prohíbe dañar a alguien con astucia; aquí se prohíbe hacerlo con violencia o usando de una autoridad superior. 

ALGUNOS llegan a la conclusión de que si algo es legal, está permitido que el cristiano lo haga. Una cosa puede ser permitida por ley, pero estar lejos de ser conveniente (1 Cor. 6:12; 10:23).

También puede ocurrir que la ley del país declare legal cierta conducta que Dios no pueda aprobar. Dios no tiene en cuenta las escapatorias legales.

EL SALARIO. Los salarios deben pagarse regularmente, como las deudas, cuando corresponde. Además de ser una falta de honradez, el retener los salarios convenidos, faltar al pago de una deuda justa o demorar el pago de las obligaciones en forma indebida, desagrada a Dios (Deut. 24:14, 15). La estricta honradez requiere que una persona no contraiga ningún compromiso ni acepte obligaciones a menos que tenga buena razón para creer que puede cumplir con sus responsabilidades en ese sentido.

Además, el dejar pasar el tiempo designado para pagar un compromiso sin hacer arreglos satisfactorios con el acreedor, es un fraude de la peor clase, y presenta como irresponsable e indigno de confianza a quien lo hace.

14. AL SORDO. No hemos de maldecir al sordo porque no oye, ni poner tropiezo al ciego porque no ve. Hacerlo es malo y cruel. "Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino" (Deut. 27:18; cf. Job 29:15). Los que tienen impedimentos físicos merecen consideración especial. Al mismo tiempo, ellos no deben aprovecharse de ese impedimento.

15. CON JUSTICIA JUZGARÁS. El hacer "acepción de personas" es cometer pecado (Sant. 2:9). El artista ha representado correctamente a la justicia al pintarla como una mujer que sostiene en su mano una balanza, con los ojos vendados a fin de no dejarse influir por las personas o las cosas que están ante ella.

16. NO ANDARÁS CHISMEANDO. Es decir, propagar rumores dañinos, ya sea porque no son ciertos, o porque perjudican a la persona implicada.

Los rabinos enseñaban que eran tres los pecados que quitarían al hombre de este mundo y lo privarían del mundo futuro: idolatría, incesto, y homicidio, pero que la calumnia era peor que éstos pues mataba a tres personas a la vez: al calumniador, al calumniado y al oyente. Es más efectiva que una espada de doble filo.

No atentarás contra la vida de tu prójimo. Ya fuera directamente, o por dar falso testimonio (Dan. 8:25; 11:14; 1 Crón. 21:1).

 Los judíos interpretan que este pasaje significa que la persona que viera a otro en peligro, ya fuera de ahogarse, de ser robada, o debido a fieras, tenía la obligación de prestarle ayuda. Si una persona es testigo de un crimen o de una injusticia, está obligada a ayudar al damnificado, ya sea personalmente, o por medio de testimonio ante el juez.

17. NO ABORRECERÁS A TU HERMANO. Es posible odiar y despreciar a una persona sin dar de ello evidencias externas. Sin embargo, el odio es pecado (1 Juan 2:9-11). El que odia se daña a sí mismo en primer lugar.

Razonarás con tu prójimo. "Corrige a tu prójimo" (BJ).

CRISTO DIJO: "Si tu hermano pecare contra ti, repréndele" (Luc. 17:3; ver también Mat. 18:15-17).

Pablo dice: "A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos" (1 Tim. 5:20); "repréndelos duramente" (Tito 1:13); "reprende con toda autoridad" (Tito 2:15).

Las tres últimas afirmaciones se refieren a la responsabilidad de los ministros, pero el consejo de Cristo en Mat.18:15-17 se aplica a todos.

Es tan malo albergar odio en el corazón como retener la corrección.

Los rabinos enseñaban que aquel que no reprendía a un ofensor compartía su pecado, y que le sería mejor que se echara en un horno ardiente.

18. NO TE VENGARÁS. Es debilidad humana la de querer vengarse de aquel que nos hizo mal, pero la Biblia no aprueba tal proceder. 

DIJO PABLO: "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios" (Rom. 12:19). Es inútil albergar rencor. A nadie le hace bien, y puede causarle mucho daño al que lo alberga. Avinagra el carácter y desfigura la perspectiva de la vida.

Amarás a tu prójimo. En esta orden están comprendidos los seis últimos mandamientos (Mat. 22:40). Dijo Cristo: "Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos" (Mat. 5:43,44).

AUN LOS CRÍTICOS admiten que la declaración llamarás a tu prójimo como a ti mismo" era una orden que estaba completamente fuera de lo habitual en esa época de la historia del mundo. No es común en ninguna época. 

EL EGOÍSMO PREVALECE HOY, como lo ha hecho en todos los tiempos, y siempre hay poco amor por el prójimo cuando sus intereses entran en conflicto con los propios. Generalmente, cada uno trata de buscar lo suyo. Si es posible hacerle bien al prójimo sin perjudicarse uno mismo, se está dispuesto a hacerlo. En buena medida, el amor por el prójimo no es sino interés propio bien entendido.

19. Mezcla de semillas. En el principio Dios creó diferentes especies de animales y plantas. Nunca tuvo la intención de que hubiese amalgamación de las diferentes clases en la que quedaran todas confundidas. No es clara la orden en cuanto a la mezcla de lino y lana, ni tampoco se la explica en otra parte de la Biblia. Posiblemente haya tenido por propósito impresionar en la mente el principio aplicable a las cosas vivas. 

La idea de mantener intactos los diversos "géneros" como Dios los creó, es para el bien de todos.

20. Si un hombre yaciera. En este caso la sierva está comprometida con un hombre pero no ha sido aún rescatada. Por lo tanto, no es libre sino que es considerada propiedad de la persona a quien sirve.

Ambos serán azotados. Literalmente, "habrá una investigación". El vocablo hebreo biqqóreth, que aparece aquí, tiene la idea de una investigación realizada con el propósito de determinar cuál sería el castigo adecuado para el crimen.

21. El traerá. Además del castigo que se juzgara adecuado, el hombre debía presentar su ofrenda por la transgresión (ver com. cap. 7:1). Con el castigo pagaba su deuda a la sociedad; con el sacrificio quedaba reconciliado con Dios. No se esperaba que la mujer presentase tales ofrendas.

23. Consideraréis como incircunciso. Se consideraba que un árbol frutal no alcanzaba la madurez hasta los cuatro años. Hasta entonces se lo consideraba "incircunciso". Es decir, su fruto no debía comerse ni presentarse al Señor. 

Al cuarto año "todo su fruto" era consagrado "en alabanzas a Jehová", y debía ser presentado a él.

26. Sangre. La sangre de cualquier animal que se mataba para proporcionar alimento, debía ser drenada. Hasta hoy, los judíos concienzudos observan esta regla y tienen, dentro de lo posible, sus propios mataderos. 

En otros lugares, el rabino se hace presente en el matadero en determinados momentos para comprobar que los animales se sacrifican de tal forma que los judíos puedan comer su carne. La carne, drenada según la costumbre judía, es apta para consumo de judíos y suele venderse bajo el nombre de "kasher" o "kosher".

POR REGLA GENERAL, los cristianos prestan poca atención a esta ley higiénica, olvidando que únicamente con esta condición se permitió el consumo de la carne (Gén. 9:4). Se les impuso la misma restricción a los cristianos gentiles (Hech. 15:20,29).

No seréis agoreros. "No practicaréis encantamientos" (BJ). Es probable que aquí se haga referencia a los hechizos y amuletos, que aunque no eran de por sí inmorales ni licenciosos, tendían a la superstición y la idolatría.

ES IMPRESIONANTE ENCONTRAR QUE MUCHAS PERSONAS VIVEN BAJO LA INFLUENCIA DE CREENCIAS SUPERSTICIOSAS.

 Aun diarios respetables publican los horóscopos que predicen buena o mala fortuna. Los hombres pretenden predecir el futuro por la posición de las estrellas y aconsejar en cuanto a lo que debiera hacerse o dejarse de hacer en determinados días. Los adivinos y médiums espiritistas, florecen por miles con diversos nombres y métodos, y millones son engañados por ellos.

Muchas personas llevan amuletos de diversa índole en los bolsillos para que no les ocurra algo malo, o clavan herraduras sobre las puertas; otros "tocan madera".

 Muchos no comienzan ni realizan cierta tarea en viernes. Se considera que el número 13 trae "mala suerte" y hay quienes no se atreven a moverse de la casa en martes 13. Muchos se fijan en los malos agüeros, tales como los gatos negros. Algunos se niegan a caminar debajo de una escalera por temor a lo que podría suceder, y otros pretenden curar ciertas enfermedades arrojando un objeto detrás de la espalda en una noche sin luna. En la antigüedad tales cosas se tomaban muy en serio, y había peligro de que Israel se interesase por la magia de las naciones circunvecinas.

27. Ni dañaréis la punta de vuestra barba. "Ni cortes los bordes de tu barba" (BJ). Los judíos se enorgullecían de sus barbas, considerándolas como una señal de virilidad y dignidad. Se ha sugerido que una barba "dañada" indicaba que el que la llevaba era devoto de algún dios pagano. Posiblemente la parte de la barba que se recortaba era ofrecida a los dioses. El Señor prohibió a su pueblo que siguiera esta costumbre pagana.

Dentro De Su Contexto (vers. 26-28) esta restricción sólo podía tener significado como resguardo frente a las costumbres religiosas de los paganos. No puede hacerse ninguna aplicación sensata de esta orden a la situación existente hoy.

28. Rasguños en vuestros cuerpos. "No haréis incisiones en vuestra carne por los muertos" (BJ). Diversos pueblos de la antigüedad se cortaban las carnes en relación con los ritos ceremoniales celebrados en honor de los muertos. Aún hoy algunos pueblos paganos siguen tales costumbres. Los miembros de ciertas tribus de Nueva Guinea se cortan una falange del dedo en ocasión de la muerte de un familiar. 

Ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Quizá se refiera a los tatuajes (BJ), costumbre que en sí no es inmoral, pero ciertamente indigna del pueblo de Dios pues tiende a dañar la imagen del Creador.

29. No contaminarás a tu hija. Era costumbre entre las naciones de la antigüedad, sobre todo entre los pobres, vender a sus hijas, o algunas veces a sus esposas, como esclavas y prostitutas. Por regla general, las mujeres no eran tenidas en muy alta estima.

30. Mis días de reposo guardaréis. "Guardad mis sábados" (BJ). 

Las dos órdenes de este versículo tienen que ver con la reverencia.

Algunas personas observan el sábado, pero no muestran el debido respeto por el santuario. Otros demuestran reverencia por el santuario, pero no por el sábado. La verdadera religión exige la reverencia por ambos, pues los dos son santos.

31. Los encantadores. De 'oboth, literalmente "odres", como en Job 32:19. 

Aquí aparece esta palabra por primera vez en la Biblia. El hecho de que se use esta palabra para designar a los médiums espiritistas parece haberse debido al timbre de voz que éstos usaban: una voz sonora, no natural, ni clara, como la que podía producirse al hablar dentro de un "odre" o de algún otro receptáculo.

 La palabra traducida "susurran" en Isa. 8:19, significa también "murmurar", "cuchichear", "retumbar". Puede también significar "meditar en voz alta", como si la persona estuviese hablando sola en una voz baja que parece un suspiro (Sal. 143:5). En el mismo versículo el hebreo usa otro verbo para describir la forma de hablar del adivino: tsafaf, palabra onomatopéyica usada para describir la forma de hablar del médium.

La BJ traduce: "Los adivinos que bisbisean y murmujean". En Isa. 29:4 tsafaf se traduce "susurrar" y en Isa. 38:14 "quejar". 

La LXX generalmente traduce la palabra 'oboth por eggastrimuthoí, "ventrílocuos", con lo que indica que la voz se proyectaba desde el vientre en tonos graves y sepulcrales. La ventriloquia se presta fácilmente para los fines de la magia.

'Oboth es una palabra femenina plural, que quizá sugiere que la mayoría de los médiums eran mujeres. Se usa la palabra 'ob para designar al espíritu que hablaba a través del médium.

Según la enseñanza bíblica, el médium no era poseído del espíritu, sino que lo poseía. La traducción literal de 1 Sam. 28:7 sería: "Una mujer dueña de un espíritu" ('ob). Según Isa. 29:4, la voz del "fantasma" ('ob) salía de la tierra. 

La pitonisa de Endor vio a dioses que subían "de la tierra" (1 Sam. 28:13) y Saúl se inclinó con el "rostro a tierra" para conversar con el espíritu que pretendía ser Samuel (vers. 14-19).

Los "terafines", ídolos o estatuas del AT (ver com. Gén. 31:19), parecen haber sido usados, al menos en algunas ocasiones, Y frecuentemente con la ayuda de la ventriloquia, por los médiums en sus fingidas comunicaciones con los muertos.

En Zac. 10:2 se dice que "los terafines han dado vanos oráculos" cuando se les había hecho preguntas. Por lo menos en un caso la palabra "terafín" se refiere a una estatua tan parecida a un ser humano que pudo engañar a los mensajeros enviados por Saúl, de modo que creyeron que era David el que estaba en la cama (1 Sam. 19:12-17).

 Un ventrílocuo podría fácilmente simular una conversación con una imagen de manera tan realista como para convencer a los supersticiosos de que estaban hablando los espíritus de los muertos. Sería tan sólo natural que el diablo controlase las palabras de un médium espiritista para que armonizaran con sus propósitos.

32. Las canas. Esta orden amplia el quinto mandamiento. La reverencia y el respeto son virtudes fundamentales. La irreverencia, la falta de respeto o de preocupación por el anciano y sus necesidades siempre han sido pecados comunes. Este es el día de la juventud. Ella constituye la esperanza del mundo y de la iglesia. Pero esto no quiere decir que deban dejarse de lado a los hombres de mayor edad y experiencia y desoír su consejo.

De tu Dios tendrás temor. Esta orden siempre tiene vigencia. La iglesia de nuestros días es amonestada: "Temed a Dios, y dadle gloria" (Apoc. 14:7).

33. El extranjero. En la antigüedad los desconocidos solían ser considerados como sospechosos. ¿Por qué motivo se habría alejado esa persona de su hogar? ¿Habría cometido algún crimen? ¿Sería un fugitivo de la justicia? ¿Sería acaso un esclavo que huía de su amo? Era natural que surgiesen tales preguntas en una época en la cual pocos se aventuraban a alejarse de su terruño. El extranjero estaba a la defensiva, pero el pueblo de Dios no debía oprimirle. 

34. Como a un natural de vosotros. No bastaba que no se molestase al extranjero. Debía ser tratado con la misma consideración con que ellos se trataban mutuamente.

 CUANDO ESTUVO EN LA TIERRA, CRISTO  enunció esta misma norma. Citó directamente de este capítulo de Levítico al decir: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mat. 22:39; Lev. 19:18).

Para que nadie pensase que al decir "prójimo" se refería a un judío, Cristo presentó la parábola del buen samaritano. Cualquier necesitado, judío o samaritano, conocido o extraño, es nuestro prójimo (Luc. 10: 30-37).

Extranjeros fuisteis. Nos hace bien recordar que puede haber habido algún momento del pasado cuando estuvimos entre extraños y necesitamos una mano ayudadora o una palabra de ánimo. Esto nos debería volver más bondadosos con los que necesitan de nuestra ayuda y de nuestro apoyo.

35. No hagáis injusticia. Dios ordena que seamos estrictamente honrados en las medidas de longitud, peso y volumen. En todo intercambio se ha de observar la más estricta justicia. Dijo Cristo: "Con la misma medida con que medís, os volverán a medir" (Luc. 6: 38).

DESPUÉS DE DIOS, EL TRIUNFO SE DEBIÓ A ABRAHÁN. El adorador de Jehová no sólo había prestado un gran servicio al país, sino que también se había revelado hombre de valor. Se vio que la justicia no es cobarde, y que la religión de Abrahán le daba valor para mantener el derecho y defender a los oprimidos. Su heroica hazaña le dio amplia influencia entre las tribus circunvecinas. 

A SU REGRESO, EL REY DE SODOMA le salió al encuentro con su séquito para honrarlo como conquistador. Le pidió que conservase los bienes, solicitándole sólo la entrega de los prisioneros. Conforme a las leyes de la guerra, el botín pertenecía a los vencedores; pero Abrahán no había emprendido esta expedición con el objeto de obtener lucro, y rehusó aprovecharse de los desdichados; sólo estipuló que sus aliados recibiesen la porción a que tenían derecho.

MUY POCOS, si fueran sometidos a la misma prueba, se hubiesen mostrado tan nobles como Abrahán. Pocos hubiesen resistido la tentación de asegurarse tan rico botín. Su ejemplo es un reproche para los espíritus egoístas y mercenarios. 

Abrahán tuvo en cuenta las exigencias de la justicia y la 130 humanidad.

SU CONDUCTA ILUSTRA LA MÁXIMA INSPIRADA: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Lev. 19:18.) "He alzado mi mano -dijo- a Jehová Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta la correa de un calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquecí a Abram." (Gén. 14:22, 23). 

No quería darles motivo para que creyesen que había emprendido la guerra con miras de lucro, ni que atribuyeran su prosperidad a sus regalos o a su favor. Dios había prometido bendecir a Abrahán, y a él debía adjudicársela la gloria. PP

* LA LEY NO SE PROCLAMÓ EN ESA OCASIÓN PARA BENEFICIO EXCLUSIVO DE LOS HEBREOS. (EN EL SINAÍ: ÉXODO 20) Dios los honró haciéndolos guardianes y custodios de su ley; pero habían de tenerla como un santo legado para todo el mundo. Los preceptos del Decálogo se adaptan a toda la humanidad, y se dieron para la instrucción y el gobierno de todos. SON DIEZ PRECEPTOS, BREVES, abarcantes, y autorizados, que incluyen los deberes del hombre hacia Dios y hacia sus semejantes; y todos se basan en el gran principio fundamental del amor.

"AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS DE TODO TU CORAZÓN, Y De Toda Tu Alma, Y De Todas Tus Fuerzas, Y De Todo Tu Entendimiento; Y A Tu Prójimo Como A Ti Mismo." (Luc. 10:27; véase también Deut. 6:4,5; Lev. 19:18).

 EN LOS DIEZ MANDAMIENTOS estos principios se expresan en detalle, y se presentan en forma aplicable a la condición y circunstancias del hombre. PP 312

*EL APÓSTOL PABLO presenta claramente la relación que existe entre la fe y la ley bajo el nuevo pacto. Dice: "Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de 390 nuestro Señor Jesucristo." 

"¿LUEGO DESHACEMOS LA LEY POR LA FE?

En ninguna manera; antes establecemos la ley." "Porque lo que era imposible a la ley, por cuanto era débil por la carne [no podía justificar al hombre, porque éste en su naturaleza pecaminosa no podía guardar la ley], Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme a la carne, mas conforme al espíritu." (Rom. 5:1; 3:31; 8:3,4).

LA OBRA DE DIOS ES LA MISMA EN TODOS LOS TIEMPOS, Aunque hay distintos grados de desarrollo y diferentes manifestaciones de su poder para suplir las necesidades de los hombres en los diferentes siglos.

EMPEZANDO con la primera promesa evangélica, y siguiendo a través de las edades patriarcal y judía, para llegar hasta nuestros propios días, ha habido un desarrollo gradual de los propósitos de Dios en el plan de la redención.

EL SALVADOR SIMBOLIZADO EN LOS RITOS Y CEREMONIAS DE LA LEY JUDÍA es el mismo que se revela en el Evangelio. Las nubes que envolvían su divina forma se han esfumado; la bruma y las sombras se han desvanecido; y Jesús, el Redentor del mundo, aparece claramente visible. 

EL QUE PROCLAMÓ LA LEY DESDE EL SINAÍ, y entregó a Moisés los preceptos de la ley ritual, es el mismo que pronunció el sermón sobre el monte.

 LOS GRANDES PRINCIPIOS DEL AMOR A DIOS, que él proclamó como fundamento de la ley y los profetas, son sólo una reiteración de lo que él había dicho por medio de Moisés al pueblo hebreo: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todo tu poder." Y "amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Deut. 6:4,5; Lev. 19:18).

 EL MAESTRO ES EL MISMO EN LAS DOS DISPENSACIONES. Las demandas de Dios son las mismas. Los principios de su gobierno son los mismos. Porque todo procede de Aquel "en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación." (Sant. 1:17).

* EL SERVICIO QUE SE HACE PARA DIOS INCLUYE EL MINISTERIO PERSONAL. Mediante el esfuerzo individual, hemos de cooperar con él en la salvación del mundo.  La orden de Cristo: "Id por todo el mundo; predicad el Evangelio a toda criatura", Marcos 16:15, se dirige a cada uno de sus seguidores. Todos los que sean investidos para una vida semejante a la de Cristo, han de trabajar por la salvación de sus prójimos. Su corazón latirá al unísono con el corazón de Cristo. Se manifestará en ellos el mismo anhelo por las almas que él sentía.

NO TODOS PUEDEN OCUPAR EL MISMO LUGAR EN LA OBRA, PERO HAY UN LUGAR Y UNA OBRA PARA CADA UNO. En la antigüedad, Abrahán, Isaac, Jacob y Moisés, con su humildad y sabiduría, y Josué con sus diversos dones, fueron todos empleados en el servicio de Dios.

 La música de María, el valor y la piedad de Débora, el afecto filial de Rut, la obediencia y fidelidad de Samuel, la firme fidelidad de Elías, la suavizadora y subyugadora influencia de Eliseo, todas estas cualidades se necesitaron. Así también ahora, todos aquellos a quienes Dios ha prodigado sus bendiciones, han de responder con un servicio verdadero; ha de emplearse cada don para el adelanto de su reino y la gloria de su nombre.

TODOS LOS QUE RECIBEN A CRISTO COMO UN SALVADOR PERSONAL, han de manifestar la verdad del Evangelio y su poder salvador en la vida. Dios no pide nada sin hacer provisión para su cumplimiento. Por medio de la gracia de Cristo podemos realizar todo lo que Dios requiere. Todas 243 las riquezas del cielo, han de ser reveladas mediante el pueblo de Dios. Dijo Cristo: "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos".*Juan 15:8. PVGM

* MIENTRAS IBA POR EL CAMINO, UN JOVEN PRÍNCIPE VINO CORRIENDO HACIA ÉL, y arrodillándose, lo saludó con reverencia. 

"MAESTRO BUENO, ¿Qué bien haré para tener la vida eterna?" preguntó. 

El príncipe se había dirigido a Cristo meramente como a un honrado rabí, no discerniendo en él al Hijo de Dios.

 EL SALVADOR DIJO: "¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios". ¿En qué te basas para llamarme bueno? Dios es el único bueno. Si me reconoces a mí como tal, me debes recibir como su Hijo y Representante. "Si quieres entrar en la vida -añadió-, guarda los mandamientos".

EL CARÁCTER DE DIOS ESTÁ EXPRESADO EN SU LEY; y para que estés en armonía con Dios, los principios de su ley deben ser la misma fuente de cada acción tuya.

CRISTO NO DISMINUYE LAS EXIGENCIAS DE LA LEY. En un 323 lenguaje inconfundible, presenta la obediencia a ella como la condición de la vida eterna: la misma condición que se requería de Adán antes de su caída. El Señor no espera menos del alma ahora que lo que esperó del hombre en el paraíso: perfecta obediencia, justicia inmaculada. El requisito que se ha de llenar bajo el pacto de la gracia es tan amplio como el que se exigía en el Edén: la armonía con la ley de Dios, que es santa, justa y buena.

A LAS PALABRAS: "GUARDA LOS MANDAMIENTOS", EL JOVEN RESPONDIÓ: "¿CUÁLES?" Él pensaba que se refería a algunos preceptos ceremoniales; pero Cristo estaba hablando de la ley dada desde el Sinaí. 

Mencionó varios mandamientos de la segunda tabla del Decálogo, y entonces los resumió todos en el precepto: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". 

El joven respondió sin vacilación: "Todo esto guardé desde mi juventud: ¿qué más me falta?" Su concepción de la ley era externa y superficial. Juzgado por una norma humana, él había conservado un carácter intachable. En alto grado, su vida externa había estado libre de culpa; ciertamente pensaba que su obediencia había sido sin defecto. Sin embargo, tenía un secreto temor de que no estuviera todo bien entre su alma y Dios. Esto fue lo que lo indujo a preguntar: "¿Qué Más Me Falta?" "Si quieres ser perfecto -dicele Jesús-, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Y oyendo el mancebo esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones".

EL QUE SE AMA A SÍ MISMO ES UN TRANSGRESOR DE LA LEY. Jesús deseaba revelarle esto al joven, y le dio una prueba que pondría de manifiesto el egoísmo de su corazón. Le mostró la mancha de su carácter. El joven no deseaba mayor iluminación. Había acariciado un ídolo en el alma; el mundo era su dios.  

Profesaba haber guardado los mandamientos, pero carecía del principio que es el mismo espíritu y la vida de todos ellos. No tenía un verdadero amor 324 a Dios o al hombre. Esto significaba la carencia de algo que lo calificaría para entrar en el reino de los cielos. En su amor a sí mismo y a las ganancias mundanales estaba en desacuerdo con los principios del cielo. PVGM 323,324. 1CBA/EGW

Ministerio Hno. Pio