EL LIBRO DE JOB
INTRODUCCIÓN
1. TÍTULO.
El libro
lleva como título el nombre de su personaje principal: Job, en Heb. 'lyyob.
2. AUTOR.
La antigua
tradición judía, aunque no en forma unánime, atribuyó el libro a Moisés. El
Talmud babilónico afirma: "Moisés escribió su propio libro, y los pasajes
referentes a Balaam y Job" (Baba Bathra, 14b, 15a). Esta afirmación es
rechazada por la mayoría de los eruditos modernos como también lo fue por
muchos anteriores.
Algunos
sugieren a Eliú, Salomón y Esdras como posibles autores. Otros creen que el
libro es obra de un autor desconocido, tal vez del tiempo de Salomón, o del
tiempo de David, o del período del cautiverio. Todas estas afirmaciones que han
recibido el amplio apoyo de diversos autores, son tan sólo conjeturas, carentes
de suficiente comprobación, ya sea interna o externa, para que se las acepte
sin lugar a dudas.
Es muy plausible la tradición que atribuye el libro a Moisés. Este pasó 40 años en Madián, lo cual
le daría amplios antecedentes que explican el fuerte sabor arábigo evidente en todo el libro.
La formación
egipcia de Moisés también explica las alusiones a la vida y prácticas egipcias.
El cuadro de Dios como creador y sustentador corresponde bien con la narración
de la creación conservada en otro libro escrito por Moisés (ver Ed 154).
Algunos eruditos no aceptan a Moisés como autor, porque encuentran
disparidad de estilo entre Job y otros libros atribuidos a
Moisés.
El argumento que se basa en el estilo es débil. Afirmar
que Moisés es el autor del libro de Job no excluye la posibilidad de que una
buena parte del material hubiera podido estar ya en forma escrita -redactado,
tal vez por el mismo Job.
El tema de Job es completamente distinto del de los otros
libros de Moisés y por lo tanto
requiere otro enfoque.
Por otra parte, puede demostrarse que hay semejanzas
notables de estilo. Por ejemplo, ciertas palabras usadas en el libro de Job
aparecen también en el Pentateuco, pero no en otro lugar del AT; muchas otras
palabras comunes a Job y al Pentateuco rara vez son usadas por otros escritores
bíblicos.
El título 'El-Shaddai, "el Todopoderoso"
(ver t. I, pág. 181), se usa 31 veces en el libro de Job y 6 veces en el libro
del Génesis, pero no aparece en esta forma particular en ningún otro lugar de
la Biblia.
3.
MARCO HISTÓRICO. El libro de Job es un poema acerca de la experiencia humana, y su
autor es un profeta de Dios. El comentario anterior revela el tiempo aproximado
cuando se escribió el libro: durante la permanencia de Moisés en Madián. Job
puede haber sido contemporáneo de Moisés.
Este concepto respecto de la fecha cuando se escribió revela por qué el libro no 494 menciona el éxodo ni sucesos posteriores a él. Los tales aún no habían ocurrido.
Los eruditos que procuran colocar a Job en los días
de Salomón o más tarde deben explicar la ausencia de alusiones a esos hechos
históricos en Job. La similitud que hay entre Job y la literatura sapiencial no
indica que Job copió el estilo de Salomón o de sus contemporáneos. Es tan
razonable suponer que Salomón recibió la influencia de una obra maestra como es
Job, como suponer lo opuesto. No necesitamos aceptar ninguna de las dos
posiciones.
El escenario del libro de Job es propio del desierto de Arabia. Por extraño que parezca, no es un ambiente israelita. Había adoradores de Dios fuera de los confines habitados por los descendientes de Abrahán. El ambiente no es político, militar ni eclesiástico.
Más bien, Job surge en un marco doméstico propio de su época. Era un acaudalado terrateniente, honrado y amado por sus compatriotas. No se lo puede identificar con ninguna dinastía o clan dominante. Se destaca como una figura
solitaria y majestuosa en la historia, importante a causa de su experiencia
personal más bien que por su relación con su época o sus
contemporáneos.
4. TEMA. Es ésta la historia de un hombre que retorna a la vida normal después de una serie de reveses terribles e inexplicables.
Los elementos del marco histórico que hacen dramática la situación son:
(1) El contraste entre la prosperidad y la ruina de Job,
(2) lo repentino de su calamidad,
(3) el problema planteado por la filosofía del sufrimiento, propia de su época,
(4) la crueldad de sus amigos,
(5) la profundidad de su desánimo,
(6) el aumento gradual de su confianza en Dios,
(7) la dramática aparición de Dios,
(8) el arrepentimiento de Job,
(9) la humillación de sus amigos,
(10) la
restauración de Job.
Ninguna declaración
aislada es suficiente para abarcar la completa enseñanza del libro. Muchos
temas menores están comprendidos en el tema mayor, y hacen que
el conjunto del libro sea una sinfonía de ideas. Uno de los
mayores beneficios que emanan del libro es el cuadro que presenta de Dios. Nunca
se han expresado en forma más elocuente la gloria y la profundidad de Dios, a
no ser en la persona de Jesucristo mismo.
Satanás trata de
impugnar a Dios; las circunstancias tientan a Job para que dude del amor de
Dios; los amigos
interpretan mal a Dios. Sin embargo, al final Dios se revela en
forma tan magnífica que Job dice: "Ahora mis ojos te ven" (cap.
42:5).
Es significativo que, aun en las profundidades de su dolor, Job se
lamenta más porque le parece haber perdido a Dios que por la pérdida de sus
propiedades y su familia. Dios está en el centro del libro, oculto a veces
por nubes de incomprensión, pero vindicado al final como Creador justo y
amante.
El
problema del sufrimiento también
ocupa un lugar importante en el libro. El lector de la narración conoce desde el principio
la razón de las desgracias de Job. Job desconocía las maquinaciones de Satanás
contra él.
Por el contrario, él y sus amigos estaban saturados de una tradición que pretendía que el sufrimiento era siempre un castigo por un pecado específico. Job no hallaba un pecado tal,
y se veía frente al trance de buscar una explicación para su
infortunio. Job tenía que abrirse paso de la desesperación a la confianza a
través de los obstáculos de la incomprensión y la mala interpretación colocados
en su senda por la tradición de sus días.
[Al margen de que si Job estaba atrapado por la tradición en el caso del sufrimiento. ¿si estuvieras en su caso; no te harías las mismas peguntas? Job estaba seguro, cual era su relación con su Creador; y estaba seguro de que era fiel. Pero no entendía que Dios; había cedido al juego del enemigo, para probar que el enemigo estaba equivocado. PERO, no es tan asombroso este actuar del Señor. Solo actúa conforme a las reglas del Gran Conflicto. Por eso también permitió que Israel sufriera en Egipto 430 Años por causa de los cananeos que aun estaban en gracia y siervos del mal. (Gen. 15:13-16; Ex. 12:40), y al final también actuará igual cediéndole poder al enemigo, para que otra vez persiga al remanente; pero, ese remanente será tan fiel como lo fue Job. ¡Ya estas informado! Dios actúa y hace su voluntad, conforme a su autoridad y poder... y finalmente el enemigo será vencido. "Estos lo han vencido por la sangre del Cordero y...por el testimonio de ellos". Apoc. 12:11] MHP
En su enfermedad, Job se halló frente a la muerte.
De ese modo fue inducido a meditar en la condición del hombre después de la
muerte. El consideraba la muerte como un sueño (cap. 14:12), con una
resurrección futura (vers. 14, 15).
La presencia de esta declaración ha sido una piedra de tropiezo para los
comentadores que dicen creer en el estado consciente de los muertos. Se han
dado muchas interpretaciones antojadizas a las referencias de Job a la vida
futura, aunque tales referencias están 495 en plena armonía con la enseñanza de otros
pasajes bíblicos.
OTRO
TEMA SECUNDARIO es la personificación
de la Sabiduría. Así como Salomón lo hizo más tarde, Job ensalzó la sabiduría
como el mayor bien. Ambos
escritores asocian la sabiduría con "el temor de Jehová" (Job 28:28;
Prov. 15:33).
AL INTERPRETAR EL
LIBRO DE JOB, DEBE DISTINGUIRSE entre las ideas que expresan la verdad divina y las
declaraciones de sentimientos y opiniones personales de los diversos
personajes que intervienen en la narración.
Por ejemplo, no es correcta la filosofía del sufrimiento expuesta por los amigos de Job. Refleja el pensamiento defectuoso de la época. Los amargos discursos no están en armonía con la voluntad de Dios. La inspiración ha registrado las ideas erróneas de ciertos hombres,
pero
eso no hace correctas dichas ideas.
EL LECTOR DE JOB siempre debe distinguir entre las verdades enseñadas
por Dios y las ideas
imperfectas expresadas a menudo por meros mortales.
Por ejemplo, el usar una declaración de Bildad para establecer una doctrina es seguir un principio de interpretación objetable. En el comentario sobre el libro a menudo se dan dos interpretaciones posibles de ciertos pasajes. La razón principal de esto es la oscuridad del texto hebreo.
A menudo las
palabras hebreas tienen varios significados. Con frecuencia
estos significados son completamente dispares y hasta opuestos. Algunas
afirmaciones se pueden interpretar de diversas maneras. En tales casos se
ofrecen varias interpretaciones posibles. A veces el texto hebreo es tan oscuro
que sólo se pueden hacer conjeturas. Sin embargo, esto no afecta básicamente el
significado general del texto.
LO
MÁS SORPRENDENTE DE JOB es la pericia literaria con la cual se desarrolla el
tema.
El Prof. George Foot Moore, de la
Universidad de Harvard, habla de su composición como de la obra máxima de la
literatura hebrea que nos ha llegado, y una de las mayores obras poéticas de la
literatura mundial. Otro panegirista lo llama "el Monte Cervino del
Antiguo Testamento".
No
se puede entender bien el libro de Job sin prestar atención a su diseño. Es obvio que es un poema. La base de la poesía
hebrea es el paralelismo, una forma poética en la cual se expresa una idea en
dos frases cortas. A veces las dos son casi idénticas, como en el cap. 3:25. A
veces la segunda expresión es una ampliación de la primera y aporta sin pensamiento
adicional, ver cap. 5:12...
EL LIBRO TIENE
TRES DIVISIONES:
prólogo,
poema
y epílogo.
EL
POEMA se divide en
tres partes:
los diálogos
entre Job y sus amigos,
el discurso de Eliú
y la
intervención de Dios.
EN LA DISCUSIÓN DE JOB CON SUS AMIGOS HAY TRES CICLOS, cada uno de los cuales contiene tres discursos de Job y uno de cada uno de los amigos (excepto la ausencia de un discurso de Zofar en el tercer ciclo). EN LA DISERTACIÓN FINAL DE JOB hay tres discursos. Se presenta a Dios como pronunciando tres discursos.
EL EPÍLOGO SE DIVIDE EN TRES PARTES. Este plan puede advertirse aun en la construcción de algunos de los discursos individuales del libro. Un arreglo tal no es nada sorprendente; está en perfecta armonía con el genio de la poesía hebrea. (Ver com. cap. 27:13 acerca de la opinión de que Zofar presentó un tercer discurso). Debe decirse aquí una palabra respecto de las repeticiones que hay en el libro de Job. El lector corriente queda impresionado -y a veces desanimado- por las muchas repeticiones de la misma idea.
DEBE RECORDARSE QUE EN TODOS SUS DISCURSOS, LOS AMIGOS DE JOB SE PROPONÍAN PROBAR UNA IDEA: Qué debía interpretarse la desgracia como un castigo. Eliú también desarrolló un tema central: que debía entenderse el infortunio como disciplina.
(Y es un castigo, Disciplina divina al permitirlo al enemigo obrar libremente
Job:2:3,6. Y sufre según ellos porque es un malvado...y eso es falso...) MHP
POR OTRA PARTE, JOB TENÍA TAMBIÉN UNA META: la vindicación de su integridad puesta en
duda.
En cada caso se emplea todo recurso posible 496
para probar la tesis. Esto lleva a expresar el mismo pensamiento en muchos
marcos distintos. Por ejemplo, cada uno de los amigos trata lo mismo, recalca
las mismas ideas y con frecuencia emplea las mismas expresiones.
DEBE OBSERVARSE que el predominio de la repetición cesa cuando comienza a hablar Dios. Se han comparado los discursos de los amigos a diversas ruedas que giran sobre el mismo eje. Su unanimidad hace adecuada esta comparación.
EL DISCURSO DE ELIÚ representa la emoción reprimida de un joven entusiasmado por lo que considera una gran idea. Los discursos de Dios son diferentes. Forman una clase separada. A través de todas las declaraciones divinas hay progreso. Cada frase está llena de significado. Los discursos de Dios son una revelación del Ser divino, que usa los objetos de la creación como un medio de expresión.
El estudiante de Job debe reconocer estos hechos para poder interpretar correctamente el bosquejo del libro.
5. BOSQUEJO.
I. PRELUDIO EN PROSA, 1:1 A 2:13.
A. Job
y su familia, 1:1-5.
B.
Satanás recibe permiso para afligir a Job, 1:6-12.
C. Satanás
aflige a Job. 1:13-19.
D.
Resignación de Job, 1:20-22.
E.
Satanás aflige a Job con una enfermedad, 2:1-10.
F. La llegada de los tres amigos, 2:11-13.
II. LOS DIÁLOGOS ENTRE JOB Y SUS AMIGOS, 3:1 A 31:40.
A. PRIMER CICLO, 3:1 A 11:20.
1.Primer
discurso de Job: su profundo desánimo, 3:1-26.
2.Discurso
de Elifaz: reprocha a Job, 4:1 a 5:27.
3.Segundo
discurso de Job: la seriedad de su aflicción, 6:1 a 7:21.
4.
Discurso de Bildad: acusa a Job de ser pecador, 8:1-22.
5. Tercer discurso de Job: queja del trato
de Dios con él, 9:1 a 10:22.
6. Discurso de Zofar: exhortación al arrepentimiento, 11:1-20.
B. SEGUNDO CICLO, 12:1 A 20:29.
1.
Primer discurso de Job: mantener su integridad, 12:1 a 14:22.
2.
Discurso de Elifaz: reprocha a Job de impiedad, 15:1-35.
3. Segundo
discurso de Job: acusa a sus amigos de ser inmisericordes, 16:1a17:16
4.
Discurso de Bildad: insiste en que la calamidad alcanza al impío, 18:1-21.
5.
Tercer discurso de Job: expresa su creencia en la resurrección, 19:1-29.
6. Discurso de Zofar: describe el castigo presente y futuro de los impíos, 20:1-29.
C. TERCER CICLO, 21:1 A 31:40.
1.
Primer discurso de Job: sostiene que a veces los impíos prosperan, 21:1-34.
2.
Discurso de Elifaz: insta a Job a que se arrepienta, 22:1-30.
3.
Segundo discurso de Job: expresa su anhelo de aparecer ante Dios, 23:1 a 24:25.
4.
Discurso de Bildad: afirma que el hombre no se puede justificar ante Dios.
25:1-6.
5. Tercero y más largo discurso de Job: repasa su caso y sostiene de que es inocente, 26:1 a 31:40.497
III. LOS DISCURSOS DE ELIÚ, 32:1 A 37:24.
A. Introducción Y Primer Discurso: presenta una nueva filosofía del sufrimiento, 32:1 a 33:33.
B.
Segundo discurso: se esfuerza por vindicar a Dios, 34:1-37.
C.
Tercer discurso: razona que nada que haga Job, pecaminoso o justo, afectará a
Dios, 35:1-16.
D. Cuarto discurso: presenta al Dios de la tormenta de truenos, 36:1 a 37:24.
IV. LA RESPUESTA DE DIOS, 38:1 A 41:34.
A. Primer discurso: el universo físico revela a
Dios, 38:1-41.
B.
Segundo discurso: la vida animal revela a Dios, 39:1-30.
C. Tercer discurso: el behemot y el leviatán revelan a Dios, 40:1 a 41:34.
V. POSTLUDIO EN PROSA, 42:1-17.
A. Job
reconoce a Dios, 42:1-6.
B. Job
ora por sus amigos, 42:7-9.
C.
Restauración de Job, 42:10-17. (3CBA)MHP
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