domingo, agosto 20, 2023

66. “ACTOS DE SIMPATÍA Y DE AYUDA ABREN PUERTAS”

Como El hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20:28).

Muchos no tienen fe en Dios y han perdido su confianza en los hombres, pero aprecian los actos de simpatía y de ayuda.

Cuando ven a uno que sin el incentivo de la alabanza o la compensación terrenales viene a sus hogares para ministrar a los enfermos, alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos y confortar a los tristes, y siempre señalando a todos a Aquel de cuyo amor y compasión el obrero humano es sólo el mensajero, al ver eso, sus corazones serán tocados.

  Surgirá la gratitud; se encenderá la fe. Ven que Dios se interesa por ellos, y estarán preparados para escuchar las enseñanzas de su Palabra.

Sea en los campos extranjeros o en los locales, todos los misioneros, hombres o mujeres, obtendrán un acceso más libre a las personas, y verán su utilidad muy acrecentada si son capaces de ministrar a los enfermos.

Las mujeres que van como misioneras a países paganos pueden encontrar así oportunidades para dar el Evangelio a las mujeres de esos países cuando toda otra puerta de acceso esté cerrada. Todos los obreros evangélicos debieran saber cómo dar tratamientos sencillos que hacen tanto para aliviar el dolor y eliminar la enfermedad.

Los obreros evangélicos debieran también ser capaces de dar instrucciones en cuanto a los principios de la vida saludable. 

Hay enfermedad por todas partes, y muchas de ellas podrían ser evitadas si se atendieran las leyes de la salud. La gente necesita ver la influencia de los principios de salud sobre su bienestar tanto en esta vida como para la venidera.

Necesitan despertar a su responsabilidad en cuanto a su habitación humana, provista por su Creador como lugar para que Él pueda morar y de la cual desea que sean buenos mayordomos.

Miles necesitan instrucción en cuanto a métodos sencillos de tratar a los enfermos, y los recibirían con gozo; estos métodos han de ocupar el lugar de las drogas venenosas. Hay gran necesidad de instrucción con respecto a la reforma en la alimentación.

Los hábitos equivocados de alimentación y el uso de alimentos malsanos son en grado no pequeño los responsables por la intemperancia, el crimen y la miseria que son una maldición en el mundo.

Al enseñar los principios de salud debemos mantener ante nosotros el gran objetivo de la reforma, el de asegurar el más alto desarrollo del cuerpo, la mente y el alma.

Mostremos que las leyes de la naturaleza, que también son leyes de Dios, fueron diseñadas para nuestro bien, y que la obediencia a ellas promueve la felicidad en esta vida, y contribuye a la preparación para la vida venidera. Review and Herald, 24 de diciembre de 1914. RJ238/EGW/MHP 239

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=gLcQgSkSS-0&list=PLtrFh-HO7ogB76sYN7DCjayfXOcZf-su7&index=20&pp=gAQBiAQBsAQB

 

jueves, agosto 17, 2023

65. “CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS AL ADVERTIR A LOS PERDIDOS”

No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, (Efesios 6:6,7).

Anoche se presentó una escena delante de mí. Tal vez nunca me sienta libre de revelarla completamente, pero revelaré una parte de ella.

Me parecía ver una inmensa bola de fuego que caía sobre el mundo, y que aplastaba grandes mansiones.

De lugar en lugar se elevaba el clamor: "¡El Señor ha venido! ¡El Señor ha venido!" Muchos no estaban preparados para recibirlo, pero unos pocos decían "¡Alabado sea Dios!"

"¿Por qué están alabando a Dios?" les preguntaban los que sentían que la destrucción venía sobre ellos. "Porque ahora vemos lo que hemos estado esperando".

"Sí ustedes creían que estas cosas vendrían, ¿por qué no nos lo dijeron?" fue la terrible respuesta que recibieron "No sabíamos nada de esto. ¿Por qué nos dejaron en la ignorancia?

Todo el tiempo nos veían; ¿por qué no vinieron a visitarnos y a hablarnos del juicio que había de venir, y que debíamos servir a Dios para no perecer? ¡Ahora estamos perdidos!"

Cada miembro de la iglesia debe educar su intelecto para que pueda tener una clara comprensión de la voluntad de Dios con respecto a él, cada uno ha de educar su voz para poder comunicar el conocimiento de las Escrituras a los que las ignoran. Que Dios nos ayude a levantarnos, como Daniel, para recibir nuestra heredad durante los días de preparación que nos quedan.

Padres, enseñen a sus hijos acerca de las cosas que ocurrirán sobre la tierra, y condúzcanlos a prepararse para encontrar a su Señor en paz. Obtengan un conocimiento de las Escrituras. No llenen su cabeza con novelas insensatas.

 Los que deseen comprender la verdad tan claramente que puedan enseñarla inteligentemente a otros necesitarán poder nervioso cerebral. No nos sobra este poder cerebral.

 Nunca podemos permitirnos el lujo de usar tabaco o licores alcohólicos o cualquier otra sustancia dañina, pues debemos esforzarnos por mantener la claridad de nuestra mente para la obra de ganar almas.

El Señor se agrada con los que manifiestan fervor en su servicio. Es el privilegio de todos cultivar fielmente todo poder dado por Dios.

En este gozoso día... los rescatados exclamarán:  "¡Digno, digno es el Cordero que fue inmolado, y vive, Conquistador triunfante!".

Qué gozo sentirá entonces el obrero, al acercarse a aquellos a quienes había hablado con temor y temblor, abriendo ante ellos las Escrituras y orando con ellos, inclinando la balanza del lado correcto... Todas las providencias de Dios quedarán en claro. 

Manuscrito 102, de 1904. RJ234/EGW/MHP 236

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=kHlDsesy8P4&list=PLtrFh-HO7ogB76sYN7DCjayfXOcZf-su7&index=17&pp=gAQBiAQBsAQB

 

martes, agosto 01, 2023

08. SER SEMEJANTES A JESÚS EN SU ESTUDIO DE LAS LECCIONES DE LA NATURALEZA (EGW) AUDIO. La tierra que salió de las manos del Creador era sumamente hermosa. Había montañas, colinas y llanuras, y, entre ellas, ríos, lagos y lagunas. La tierra no era una vasta llanura. Su superficie estaba interrumpida por colinas y montañas, no altas y abruptas como las de ahora, sino de formas hermosas y regulares. No se veían las rocas escarpadas y desnudas, porque yacían bajo la superficie como si fueran los huesos de la tierra. Las aguas se distribuían con regularidad. Las colinas, montañas y bellísimas llanuras estaban adornadas con plantas y flores, y altos y majestuosos árboles de toda clase, muchísimo más grandes y hermosos que los de ahora. El aire era puro y saludable, y la tierra parecía un noble palacio. Los ángeles se regocijaban al contemplar las admirables y hermosas obras de Dios. Después de crear la tierra y los animales que la habitaban, el Padre y el Hijo llevaron adelante su propósito, ya concebido antes de la caída de Satanás, de crear al hombre a su propia imagen. SSJ

08. REFLEJEMOS A JESÚS “EN EL AMOR AL PRÓJIMO” (EGW) AUDIO. El Señor Jesús dijo: "Bienaventurado los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Nunca hubo mayor necesidad de misericordia que hoy. Los pobres, los afligidos, los angustiados, los dolientes y los que están listos para perecer nos rodean. Los que han adquirido riquezas las lograron por el ejercicio de los talentos que recibieron de Dios; pero los talentos para la adquisición de propiedades les fueron dadas para que pudieran aliviar a los que están en la pobreza. Estos dones les fueron otorgados a los hombres por quien hace brillar el sol y caer la lluvia sobre justos e injustos, para que por la fecundidad de la tierra los hombres pudieran tener amplia provisión para compartir con los que están en necesidad. Los campos fueron bendecidos por Dios, pues "por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre" (Salmo 68:10). Los acontecimientos han sido ordenados de tal manera por la providencia de Dios que los pobres siempre estarán con nosotros, para que el corazón humano pueda ejercitar constantemente los atributos de la misericordia y del amor. El hombre ha de cultivar la ternura y la compasión de Cristo; no ha de alejarse de los sufrientes, los afligidos, los necesitados y los angustiados. -Signs of the Times, 13 de junio de 1892. SON MUCHOS los que se quejan de Dios porque hay tanta necesidad y dolor en el mundo; pero Dios no quiso nunca que existiese esta miseria. Nunca quiso que un hombre tuviese abundancia de los lujos de la vida, mientras que los hijos de otros lloraran por pan. El Señor es un Dios benévolo. -Joyas de los testimonios, t 2, pág. 511. Si los hombres cumplieran sus deberes como fieles mayordomos de los bienes de su Señor, no habría quién clamara por pan, nadie sufriría privaciones, nadie estaría desnudo y con necesidad. Es la infidelidad de los hombres la que provoca el estado de sufrimiento en el que está sumergida la humanidad. Si tan sólo los que han sido hechos mayordomos utilizan los bienes de su Señor para el propósito con que les fueron dados, no existiría este estado de sufrimiento. El Señor prueba a los hombres dándoles una abundancia de cosas buenas, así como probó al hombre rico de la parábola. Si somos infieles en las riquezas terrenales, ¿quién nos confiará las riquezas verdaderas? Los que han soportado la prueba en la tierra, los que han sido hallados fieles, los que obedecieron las órdenes del Señor de ser misericordiosos y de usar sus medios para el avance de su reino, oirán, de los labios de su Dueño: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor" (Mateo 25:21). RJ219