29/3/18

REFLEXIÓN 74. QUÉ ESTÁ DICIENDO JESÚS AL DECIR: ¿FUÉRZALOS A ENTRAR?


¿SERÁ QUE DEBEMOS OBLIGAR A LA GENTE A CREER A LA FUERZA?, ¿INCLUSO CON LEYES COERCITIVAS, VIOLANDO ASÍ SUS LIBERTADES DE CONCIENCIA? 

“Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa”. Lucas 14:23. 

 ¿Está Jesús, Legalizando el uso de la fuerza a sus discípulos, para obligar; por los medios que sean necesarios para lograr sus fines?

 Fuérzalos. Gr. anagkázÇ, "obligar", "imponer", ya sea por fuerza o por persuasión. 
 Algunos han entendido que esta afirmación justifica el uso de la fuerza para convertir a los hombres a Cristo; pero el hecho de que Jesús mismo nunca recurriera al uso de la fuerza para obligar a los hombres a creer en él, y que nunca enseñó a sus discípulos a que así lo hicieran, y que la iglesia apostólica tampoco lo hizo, demuestra que Jesús no quería que sus palabras se interpretaran así. 

Jesús enseñó muchas veces a sus discípulos, por precepto y por ejemplo, que evitaran controversias y represalias por las injurias que recibieran (ver com. Mat. 5: 43-47; 6: 14-15; 7: 1-5, 12; etc.), ya fuera como individuos o como heraldos autorizados del Evangelio (ver com. Mat. 10:14;15:21; 16:13; 26:51-52; Luc. 9:55). 

 Los discípulos no sólo no debían perseguir a otros (Luc. 9: 54- 56), sino que debían soportar la persecución con mansedumbre (ver com. Mat. 5:10-12; 10:18-24, 28). 

 Con la frase "fuérzalos a entrar" Jesús sencillamente quiso destacar la urgencia de la invitación y la fuerza apremiante de la gracia divina; por lo tanto, la bondad y el amor debían ser la fuerza motriz (PVGM 186-187). 

 El verbo anagkázÇ se emplea con un sentido similar cuando Jesús "hizo a sus discípulos entrar en la barca" (Mat. 14: 22). Existe una enorme diferencia entre la constante invitación a la que Jesús se refería, y recurrir a la fuerza física que muchos llamados cristianos en siglos pasados consideraron una medida apropiada, y que algunos que invocan el nombre de Cristo emplearían hoy si tuvieran poder para hacerlo. 

 La parábola misma prueba que en ningún momento se recurrió a la violencia para conseguir invitados a la fiesta. Si el invitador hubiera querido utilizar la fuerza la habría usado con el primer grupo de invitados. Las invitaciones a la fiesta evangélica siempre están precedidas de las palabras "el que quiera" (Apoc. 22:17).

 Esta parábola no sanciona de ningún modo la teoría de que la persecución religiosa es un medio para llevar a los hombres a Cristo. El uso de la fuerza o de la persecución en asuntos religiosos, en cualquier forma o cantidad es una política inspirada por Satanás y no por Cristo. CBA

 **“Nadie puede obligar a nadie a creer en contra de su voluntad” Cuando Jesús dice: “Yo Soy la puerta, y el que por mi entrare…” Voluntariamente debe aceptar el ser humano si quiere entrar o no entrar… 
 En Apoc. 3:20. El Señor toca la puerta, y quien toca, solo aquel que respeta tu privacidad y libertad… La fuerza de coerción no es divina, sino satánica. 
La única fuerza que debemos usar debe ser la fuerza de la convicción, conllevado por el amor… Tenemos las armas que Dios nos dio y son espirituales a saber: la oración, su palabra y el testimonio personal… MHP

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