12/4/18

REFLEXION 77. EN RELACIÓN A LA ENFERMEDAD Y OTROS FLAGELOS QUE NOS SUCEDEN EN LA VIDA: ¿ES REAL LA MALDICIÓN GENERACIONAL?

 

¿CADA QUIEN COSECHA LO QUE SEMBRÓ Y NO AFECTA A SUS DESCENDIENTES? ¿O ES DESIGNIO DIVINO QUE SUFRAMOS? ¿CÓMO PODEMOS ENTENDERLO CORRECTAMENTE? 

 “Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”. San Juan 2:2-3. 

 I. ¿QUIÉN PECÓ? 
 Los judíos enseñaban que los sufrimientos de esta vida eran castigos divinos por los pecados. De acuerdo con el Talmud: "No hay muerte sin pecado, y no hay sufrimiento sin iniquidad" (Shabbath 55a). 

 "Un enfermo no sana de su enfermedad hasta que no le hayan sido perdonados todos sus pecados" (Nedarim 41 a). 

 Los rabinos también enseñaban que Dios se encargaba de que el pecado fuera castigado de acuerdo con la regla: medida por medida. De esta regla se dan varios ejemplos en la Mishnah: "En la medida con que un hombre mide, él es medido a su vez". "Sansón fue en pos [del deseo] de sus Ojos; por lo tanto, los filisteos le sacaron los Ojos . . . Absalón se gloriaba de su cabello; por eso fue colgado de su cabello. Y debido a que cohabitó con las diez concubinas de su padre, fue atravesado con diez lanzas . . . Y debido a que robó tres corazones, el corazón de su padre, el corazón del tribunal de justicia y el corazón de Israel . . . por lo tanto tres dardos lo traspasaron" (Sotah 1. 7-8). 

 Los judíos sostenían que cada pecado acarreaba su castigo peculiar y creían que era posible determinar -por lo menos en ciertos casos- la culpa de un hombre por la naturaleza de su sufrimiento. 

 II. ¿PECÓ, ÉSTE? 
Si este hombre estaba ciego como resultado de sus propios pecados, entonces debía haber pecado antes de que naciera, puesto que su ceguera era de nacimiento. Hay unos pocos indicios en la literatura rabínica que muestran que los judíos consideraban que a lo menos había la posibilidad de que un niño pecara antes de nacer. 
 Por ejemplo, el Midrash Rabbah com. Gén. 25: 22, sostiene que Esaú cometió pecado tanto antes de nacer como en el momento de nacer. Sin embargo, la opinión predominante entre los judíos era que un niño no podía ser culpado de mala conducta antes de su nacimiento. Sin duda, los discípulos habían oído los sutilísimos argumentos de los rabinos en cuanto a esta difícil cuestión, y estaban ansiosos de oír lo que Jesús tenía que decir respecto al asunto. 

III. O SUS PADRES. 
Esta parte de la pregunta de los discípulos tenía por lo menos cierta base bíblica, pues la ley declara que el Señor castiga "la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que" aborrecen a Dios (Exo. 20:5).
 “Frecuentemente, los hijos sufren las consecuencias de las iniquidades de sus padres, pero no son castigados por las culpas de sus padres”. 

 * (Eze. 18: 1-2; cf. PP 313). (Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos, ¿tienen la dentera? "Es inevitable que los hijos sufran las consecuencias de la maldad de sus padres, pero no son castigados por las culpas de sus padres, a no ser que participen de los pecados de éstos"

IV.- REFLEXIONEMOS un poco sobre está parte: El hecho de recibir la mala vida de los padres es muy controversial. 
Hagamos un ejemplo: 
 PRIMERO. Suponiendo que mi padre fuera alcohólico la mayor parte de su vida, no solo el, también sus ancestros. Ahora yo como hijo de mi padre al participar del alcohol como mi padre cosecharé las consecuencias en enfermedades, eso sería causa y efecto. Eso es, por un lado. 

 EN SEGUNDO LUGAR. Al haber recibido de nuestros Padres, una herencia enferma, nazca con defectos físicos o enfermedades degenerativas, como el cáncer. A ese tipo de consecuencias es lo que los judíos trataban de entender.

 Entonces hay dos clases de maldiciones que cargamos uno por herencia genética, que se deriva por el estilo de vida que no podemos hacer casi nada por evitarlo, que normalmente es el 10 % de propensión de heredar las enfermedades y el 90 % es por el estilo de vida de la misma persona y la maldición que proviene de Dios por quebrantar su palabra, sus principios. Éxodo 20:3-5. 
Esto puede trascender esta vida, hasta recibir la muerte eterna.

 *Entonces En Ezequiel 18:1-20. Se está refiriendo tanto al castigo físico como espiritual por infringir los principios de Dios, incluso habla de la muerte temporal y eterno, pero también habla de qué manera se puede prevenir o evitar el mal. 

 *Vemos hoy en día, muchos casos de niños que nacen por ejemplo con cáncer, con hidrocefalia, con sida, con problemas al corazon…etc. 


Algo más para ir entendiendo este tema tan complejo: Conocí de cerca la historia de un pastor, después de años de estar en el ministerio, se enfermó y fue hospitalizado. En los análisis le descubrieron que tenía SIDA. La interrogante era. ¿pero cómo?, entonces escarbando su pasado, se descubrió que él se había contagiado hace más de 10 años atrás, cuando era inconverso y no lo sabía. 

 *Otro caso fue, mientras trabaja en cierto lugar, conocí el caso de una familia, podría decir de varias generaciones, ¿en qué sentido? En que el abuelo había muerto con una enfermedad extraña, luego su padre murió también de igual enfermedad. La interrogante de aquella joven era: ¿Y Yo, sufriré la misma enfermedad y el mismo fin? 

 *Debe quedar claro que Dios no está limitado a ninguna ley natural, espiritual o física, él es el Señor de toda ley. “Pero él; obra, cuando quiere y con quien quiere; pero no en todos” 

 V.- ¿Cuándo Cristo llega a nuestra vida, nos librará de esas consecuencias y maldiciones generacionales? 

 *Por lo tanto nosotros, como descendientes de ellos, sufrimos el resultado de la transgresión de nuestros antepasados, pero no porque se nos impute arbitrariamente su culpa. Si esto fuera así, podría acusarse a Dios de ser injusto. 
 si ocurre que los padres sólo transmiten lo que tienen, se elimina esa acusación si se considera que la única alternativa habría sido aniquilar a la familia humana en el momento del primer pecado. 
 La puesta en marcha del plan de salvación implicaba la necesidad de perpetuar la vida de nuestros primeros padres, aunque eso permitiera la operación de la ley de la herencia. 

*Sin embargo, esta situación era justa pues había sido instituido el plan de salvación, el cual haría que al fin quedaran eliminados los apetitos pervertidos, la moral depravada, la enfermedad y la degeneración del cuerpo, que se transmitieron como legado de padre a hijo. 

 Este plan también prometía en esta vida la victoria sobre las tendencias al mal, heredadas y cultivadas. El saludable resaltado final no sólo será la salvación de multitudes sin número, sino también la eterna inmunidad contra futuras transgresiones. CBA

 *Algunos de los rabinos enseñaban que la epilepsia, cojera, mudez y sordera eran el resultado de la transgresión de las más triviales reglas tradicionales (ver Talmud Pesahim 112b; Gittin 70a; Nedarim 20a, 20b). 

 *- Se creía generalmente entre los judíos que el pecado era castigado en esta vida. Se consideraba que cada aflicción era castigo de alguna falta cometida por el mismo que sufría o por sus padres. 

 Es verdad que todo sufrimiento es resultado de la transgresión de la ley de Dios, pero esta verdad había sido falseada. 
Satanás, el autor del pecado y de todos sus resultados, había inducido a los hombres a considerar la enfermedad y la muerte como procedentes de Dios, como un castigo arbitrariamente infligido por causa del pecado. Por lo tanto, aquel a quien le sobrevenía una gran aflicción o calamidad debía soportar la carga adicional de ser considerado un gran pecador. Así estaba preparado el camino para que los judíos rechazaran a Jesús. DTG 436 

 * Los discípulos compartían la creencia de los judíos concerniente a la relación del pecado y el sufrimiento. Al corregir Jesús el error, no explicó la causa de la aflicción del hombre, sino que les dijo cuál sería el resultado. Por causa de ello se manifestarían las obras de Dios. "Entre tanto que estuviere en el mundo --dijo él,-- luz soy del mundo." Entonces, habiendo untado los ojos del ciego, lo envió a lavarse en el estanque de Siloé, y el hombre recibió la vista. Así Jesús contestó la pregunta de los discípulos de una manera práctica, como respondía él generalmente a las preguntas que se le dirigían nacidas de la curiosidad. Los discípulos no estaban llamados a discutir la cuestión de quién había pecado o no, sino a entender el poder y la misericordia de Dios al dar vista al ciego. DTG 437 

VI.- NI SUS PADRES PECARON. 
Una enseñanza tal iba directamente en contra del concepto popular sostenido por los judíos. Se manifiesten. Con frecuencia, esta declaración ha sido entendida -o, más correctamente, mal entendida- como una enseñanza de que un inocente niño había sido castigado con ceguera a fin de que 38 años más tarde Dios pudiera revelar su grandioso poder. 

 La traducción de la RVR (y también de la BJ y la VM) tiende a apoyar esta observación. Sin embargo, la preposición "para" (Gr. hína) con que comienza esta cláusula, aunque con frecuencia expresa propósito, también muchas veces puede dar comienzo a una oración consecutiva o a una que da la idea de resultado. Ejemplos de este último uso son los siguientes: Luc. 9: 45; Gál. 5: 17; 1 Tes. 5: 4; 1 Juan 1: 9; ver com. Mat. 1: 22. 
 Si hína en Juan 9: 3 se interpreta como expresando un resultado, entonces parece eliminarse el problema que presenta este pasaje, y el versículo podría ser parafraseado así: "Ni este hombre pecó, ni sus padres; pero como resultado de su sufrimiento las obras de Dios serán manifestadas en él".

 Jesús "no explicó la causa de la aflicción del hombre, sino que les dijo [a los judíos] cuál sería el resultado" (DTG 437). 

 Para aquellos que le aman, Dios hace que todas las cosas -incluso las aflicciones enviadas por el enemigo- les ayuden a bien (Rom. 8: 28). En la providencia de Dios, los castigos del enemigo son encauzados para nuestro bien.

VII.- EN CONCLUSIÓNde este tema tan controversial y difícil, podemos decir: 
1.- Vivamos responsablemente pensando que tipo de vida le estamos heredando a nuestros hijos. 
 2.- Alimentémonos en lo posible con alimentos saludables… 
3.- Ejercitémonos física, mental periódicamente.
 4.- Confiemos en Dios, y cada día agradezcamos por todo lo que hace por nosotros. Y pidamos su protección y guía en todo momento… 
 5.- Cuando encontremos enfermos en nuestra senda, oremos por ellos y no lo juzguemos. “Porque Cristo ya llevó nuestras enfermedades, y nuestros pecados”. Isa. 53:4. 
6.- Mientras vivamos, no entenderemos totalmente este tema del porque los niños nacen con enfermedades terminales o degenerativas u otros males. 
Solo cada día, confiemos en el Señor y vivamos paso a paso cumpliendo nuestro deber que nos asignó para esta vida. 
"Porque Dios, produce en nosotros el querer y el hacer por su buena voluntad" Fil. 2:13. Amen. CBA MHP 

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